Uyuni sufre por la escasez de diésel y el turismo está en jaque
La falta de diésel paraliza casi por completo la actividad comercial y turística en Uyuni, donde los transportistas están desesperados por conseguir combustible. La situación ya ha llevado a cancelar numerosos tours en la región.
Por Sebastián Aguirre · 17 de septiembre de 2026
El desabastecimiento de diésel ha dejado a Uyuni en un estado crítico, afectando gravemente su economía basada en el turismo. Los operadores turísticos y transportistas están lidiando con grandes dificultades para llenar sus tanques, lo que ha limitado su capacidad operativa.
Según el responsable de Turismo de Potosí, Dieter Murillo, en agosto las colas en las gasolineras de Uyuni se extendían más de tres kilómetros, llegando incluso al centro de la ciudad. Cada vehículo destinado a los recorridos turísticos requiere entre 180 y 210 litros de diésel para completar su itinerario de tres días y dos noches.
La crisis de combustible no solo impacta a los operadores turísticos, sino que también ha llevado a una situación insostenible en otras áreas. La Asociación de Surtidores de Tarija reveló que autos de Uyuni, Tupiza y Villazón están viajando a Tarija para abastecerse, lo que ha creado una alta demanda en las gasolineras de esa región.
En medio de esta crisis, el Gobierno ha comenzado a publicar en tiempo real los niveles de gasolina y diésel disponibles en las estaciones, mientras mantiene un control estricto sobre la distribución del combustible en el país. Aunque esto podría ser un alivio, la situación en Uyuni continúa siendo alarmante.
Para Uyuni, que depende casi por completo del turismo y el transporte, la escasez de diésel representa un duro golpe para las empresas y los trabajadores que dependen de los recorridos hacia el Salar y otros atractivos del sudoeste potosino.
Impacto en el turismo y la economía local
La falta de combustible ha hecho que muchos tours sean cancelados, lo que no solo afecta a los turistas que planean visitar uno de los destinos más emblemáticos de Bolivia, sino que también pone en riesgo la subsistencia de quienes viven de esta actividad. La situación es crítica y necesita soluciones inmediatas.