Un joven pierde la vida por la temida "ameba comecerebros" en Carolina del Norte
La muerte de un adolescente tras contraer una rara infección ha desatado preocupaciones sobre los peligros del agua dulce. Moisés Ponce Mendoza, de 17 años, se convirtió en víctima de este microorganismo letal que afecta el cerebro tras síntomas iniciales de dolor.
Por Emilio Barrientos · 2 de septiembre de 2026
La familia de un adolescente en Carolina del Norte está sumida en el luto tras la trágica muerte de Moisés Ponce Mendoza, quien fue diagnosticado con una grave infección por la ameba Naegleria fowleri, conocida como "ameba comecerebros".
El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte confirmó el caso y extendió sus condolencias a los deudos del joven, quien falleció el lunes pasado tras ser diagnosticado con meningoencefalitis amebiana primaria (MAP).
Los inquietantes síntomas de la infección
Mónica Mendoza, madre de Moisés, relató que el primer síntoma que presentó su hijo fue un fuerte dolor de cabeza, el cual apareció el viernes. Aunque inicialmente fue llevado a un hospital en Burlington, fue enviado de regreso a casa, solo para que su estado se deteriorara rápidamente, lo que obligó a su traslado inmediato al hospital de la Universidad de Carolina del Norte.
Desafortunadamente, la situación se volvió aún más crítica y Moisés cayó en coma poco después de ser diagnosticado. En palabras de su madre, "nunca imaginé que algo así podía ser tan grave", señalando cómo sus vidas cambiaron drásticamente tras esta experiencia.
¿Cómo se contagia esta peligrosa ameba?
La Naegleria fowleri es un organismo que habita en aguas dulces cálidas. La infección ocurre cuando esta ameba entra al cuerpo por la nariz. Una vez dentro, puede llegar al cerebro y causar una inflamación severa, conocida como meningoencefalitis amebiana primaria, que puede progresar de manera alarmante.
- Dolor de cabeza
- Fiebre
- Vómitos
- Rigidez de cuello
- Confusión
- Convulsiones
- Pérdida del conocimiento
Es importante mencionar que, aunque estos casos son extremadamente raros, la tasa de mortalidad es muy alta, con menos de diez reportes anuales en Estados Unidos. Las autoridades aún investigan la fuente de contagio de Moisés, pero la mayoría de los casos están relacionados con actividades recreativas en lagos o ríos, especialmente en meses cálidos.
La reciente muerte de Moisés se suma a la de Lillian Smart, una niña de 8 años de Luisiana, quien también perdió la vida por la misma infección tras nadar en un lago, lo que ha intensificado las preocupaciones sobre la seguridad del agua dulce en verano.
Mientras la familia de Moisés enfrenta su dolor, también ha iniciado una campaña para recaudar fondos que ayuden a cubrir los gastos médicos. En medio de esta tragedia, lo recuerdan como un joven lleno de energía y vida.