Restauración de la Capilla Sixtina de los Andes: Un Proceso Financiado por EE.UU.
La embajada estadounidense destina más de 66 mil dólares a la restauración de la famosa capilla en Oruro, un esfuerzo por preservar el patrimonio cultural y atraer más turismo.
Por Mario Aliaga · 1 de octubre de 2026
La Embajada de Estados Unidos está invirtiendo 66.240 dólares en la restauración del techo de la Iglesia de Santiago de Curahuara de Carangas, conocida como la "Capilla Sixtina de los Andes", en Oruro. Este proyecto tiene como objetivo conservar el patrimonio cultural y fomentar el turismo en la región.
La iglesia, que ya había sido reparada hace más de 15 años con ayuda de la cooperación alemana, es valorada por su significancia histórica. El obispo Cristobal Bialasik destacó su relevancia, señalando que es un monumento único en la región andina gracias a sus impresionantes pinturas murales y un retablo recubierto en pan de oro.
Detalles del Proyecto de Restauración.
La restauración está siendo supervisada por la arquitecta Josefina Mata, quien trabaja en el Centro Internacional de Conservación del Patrimonio de Bolivia. Este proyecto, que forma parte de las celebraciones de Freedom250, también busca impulsar el desarrollo económico en las comunidades cercanas.
- Utilización de materiales tradicionales como paja y adobe.
- Refuerzo de las paredes y durmientes de madera.
- Estudios sobre técnicas de construcción históricas.
La iglesia fue erigida entre el final del siglo XVI y principios del XVII, lo que la convierte en una de las edificaciones coloniales más antiguas de Bolivia. En 1960, fue declarada Monumento Nacional, y su conservación es clave para preservar la historia local.
El obispo Bialasik también recordó que el financiamiento externo ha sido crucial, ya que se requieren altos presupuestos para mantener estas estructuras históricas. La intervención actual es parte de un esfuerzo continuo para restaurar al menos 11 capillas coloniales en Oruro.
Finalmente, el financiamiento de la Embajada de Estados Unidos no solo busca conservar la Capilla Sixtina, sino también atraer más visitantes, garantizando que el legado cultural de Bolivia se mantenga vivo y relevante para futuras generaciones.