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SOCIEDAD

¿Realmente importa el ranking de una universidad?

El lugar que ocupa una universidad en los rankings no siempre refleja su calidad educativa, según expertos que proponen mirar más allá de las cifras.

Por Emilio Barrientos · 27 de agosto de 2026

Cuando una familia considera dónde enviar a sus hijos a estudiar, es común que mire los rankings de universidades. Un puesto alto podría sugerir una mejor educación, pero la realidad es más complicada. ¿Qué significa que una universidad sea calificada como buena?

Los rankings, aunque útiles para comparar instituciones, se basan en criterios variados que no siempre son claros. Por ejemplo, Times Higher Education utiliza 18 indicadores que abarcan desde la enseñanza hasta la calidad de investigación, pero cada ranking tiene sus propias prioridades.

Más allá de los números: el impacto real de las universidades

Melania Brenes, una experta en educación de Costa Rica, argumenta que la calidad de una universidad debería evaluarse no solo por sus recursos, sino por los resultados que logra con ellos. Durante el VII Foro Internacional de Innovación Educativa, enfatizó la necesidad de evaluar el impacto de los graduados en la sociedad.

Esta perspectiva es crucial en un mundo donde la educación superior enfrenta cambios significativos, como la inteligencia artificial y el aprendizaje híbrido. Según Brenes, las universidades deben adaptarse a un entorno digital y sus modelos de calidad deben evolucionar en consecuencia.

Los rankings pueden reflejar ciertas dimensiones de una universidad, como su relación con industrias y el nivel de internacionalización. Sin embargo, una buena posición no garantiza que sea la opción más adecuada para cada estudiante.

La calidad debe analizarse de acuerdo con el propósito de cada institución y las necesidades de sus estudiantes, no únicamente a partir de una clasificación general.

La experiencia de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) ilustra cómo diferentes acreditaciones y certificaciones pueden ofrecer perspectivas diversas sobre la misma institución. Con acreditaciones de MERCOSUR y reconocimientos en empleabilidad, muestra que no es correcto reducir la calidad educativa a un simple número.

En conclusión, la investigación sobre una universidad debería centrarse en preguntas sobre la calidad de la enseñanza, la experiencia de los docentes y las oportunidades prácticas, en vez de fijarse únicamente en los rankings. La verdadera calidad educativa se mide por el aprendizaje y el impacto en la comunidad.