Reabren investigación sobre violación grupal en la Universidad de Cornell
Una estudiante denuncia agresión sexual en una fraternidad de la prestigiosa institución, lo que desata una nueva ola de indignación y reclamos sobre la falta de acción por parte de la universidad.
Por Emilio Barrientos · 30 de septiembre de 2026
El caso ha tomado fuerza luego de que una joven demandara a la Universidad de Cornell el 16 de septiembre de 2024, alegando que fue drogada y violada por un grupo de hombres en una casa de la fraternidad Chi Phi.
La denuncia ha llevado a los fiscales del estado de Nueva York a reabrir la investigación, que había sido cerrada anteriormente por no encontrar suficientes pruebas para presentar cargos. Sin embargo, las recientes acusaciones han reavivado el interés en el caso.
La acusadora, identificada como Jane Doe en los documentos legales, indica que durante la noche del 19 de octubre de 2024, siete hombres de la fraternidad supuestamente abusaron de ella tras haber estado bajo los efectos del alcohol y la ketamina. En su demanda de 101 páginas, expone varios cargos, incluyendo agresión sexual y negligencia por parte de la universidad.
Según la joven, después de haber estado bebiendo con amigas, llegó sola a la casa de la fraternidad en un estado que no le permitía consentir a las actividades que le fueron impuestas. La demanda incluye pruebas de un chat donde se discute la posibilidad de un encuentro sexual con ella, en términos explícitamente vulgares.
Los hombres involucrados han sido apodados los 'Siete de Cornell', mientras que Jane Doe busca protección legal. A raíz de esta situación, ha habido un clamor por mayor responsabilidad que ha llevado a la universidad a tomar medidas internas, aunque la institución sostiene que ya se aplicaron sanciones a los implicados.
El fiscal del condado ha manifestado que, a pesar de la reabierta investigación, la declaración inicial de Jane Doe ante las autoridades no incluía acusaciones de haber sido drogada o de violación grupal. Esto ha generado confusiones y críticas dentro de la comunidad universitaria y más allá.
Cornell ha afirmado su compromiso con la erradicación de la conducta sexual inapropiada y ha señalado que se tomaron medidas correctivas tras conocer las acusaciones. Sin embargo, la controversia persiste ya que algunos exigen mayor transparencia y justicia para la joven afectada.