Protestas en Guatemala disminuyen tras presión del Gobierno
El Gobierno guatemalteco ha intensificado su acción para desactivar las protestas por el aumento de combustibles, lo que ha llevado a muchos manifestantes a desbloquear carreteras estratégicas en medio de un ultimátum judicial.
Por Sebastián Aguirre · 11 de septiembre de 2026
Desde el viernes, varios grupos de manifestantes han comenzado a liberar importantes vías en Ciudad de Guatemala, incluyendo la salida hacia el Atlántico y áreas clave en la periferia oeste. Esta acción se produjo inmediatamente después de un ultimátum emitido por el Gobierno, tras días de bloqueos a causa de los elevados precios de los combustibles.
El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, anunció el despliegue de fuerzas del orden para garantizar la apertura de las carreteras, especialmente tras un fallo de la Corte de Constitucionalidad que otorgó un plazo de seis horas para el levantamiento de los bloqueos.
Además, el ministro de Defensa, Henry Sáenz, confirmó que 23 comandos militares se unieron a la Policía para desactivar lo que él calificó como "actividades coordinadas con intereses oscuros" detrás de las protestas.
Aunque algunos puntos críticos han sido despejados, todavía persisten al menos trece bloqueos en todo el país, afectando rutas clave hacia el departamento de Petén y el noreste hacia el Atlántico.
El Parlamento aprobó de manera urgente un decreto para establecer precios máximos para los combustibles, fijando un precio de 39 quetzales (5,03 dólares) por galón de diésel y gasolina regular, y 41 quetzales (5,29 dólares) para la gasolina superior. Sin embargo, el precio real del diésel ronda los 6,21 dólares, lo que ha generado descontento.
El Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF) ha pedido que la Fiscalía investigue los posibles financiamientos detrás de los bloqueos, sugiriendo que hay una organización que intenta paralizar el país con fines políticos.
Según estimaciones del sector empresarial, las protestas han provocado pérdidas de 150 millones de dólares diarios en el comercio exterior y 100 millones de quetzales (alrededor de 13 millones de dólares) en recaudación fiscal en solo diez días de movilización.