Nueva evidencia podría cambiar la suerte de Cristina Fernández
Los abogados de la ex presidenta argentina revelan un documento que desafía su condena y aseguran que los datos son clave para revisar el caso.
Por Sebastián Aguirre · 16 de septiembre de 2026
Cristina Fernández de Kirchner, quien se encuentra bajo arresto domiciliario tras ser condenada a seis años de prisión y con inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos, ha visto resurgir su defensa gracias a la aparición de un documento que, según sus abogados, contradice las acusaciones en su contra. El fallo que ratificó su condena fue emitido por la Corte Suprema argentina, pero la defensa ahora sostiene que la nueva información podría alterar el rumbo de la causa.
En una reciente rueda de prensa, los defensores de Fernández, Carlos Alberto Beraldi, Rafael Valim y Javier Borrego, dieron a conocer que el 6 de agosto un funcionario de la Dirección Nacional de Vialidad aportó datos cruciales en el caso conocido como "Cuadernos". Este documento detalla las inversiones en infraestructura vial de 2009 a 2015, y su análisis, realizado por economistas brasileños, pone de manifiesto que el Grupo Austral, vinculado a Lázaro Báez, recibió menos del 1% de la inversión total. En total, se destinaron más de 2.200 millones de dólares a obras públicas en ese periodo, de los cuales solo 18 millones fueron para el grupo asociado a Báez.
La defensa argumenta que esto desmiente las acusaciones de que la exmandataria favoreció a Báez a través de un decreto específico. Al contrario, señalan que el Decreto 54/2009 fue una norma general que no benefició a ninguna empresa en particular, sino que simplemente canalizó fondos para el desarrollo de obras viales. Beraldi enfatizó que si se hubieran realizado todas las pruebas propuestas, se habría demostrado la justicia del decreto en cuestión.
Con la nueva evidencia en mano, los abogados de Cristina Fernández planean presentar un recurso de revisión ante la Cámara de Casación de Argentina, buscando la suspensión de la pena. Además, planean incluir esta documentación en su denuncia ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, que revisará el caso en octubre, mientras se prepara una estrategia política para abordar la situación.
Desde julio, la defensa de Fernández ha calificado la condena de "lawfare", argumentando que se trata de una persecución política y judicial. En su comunicación ante la ONU, se exponen múltiples violaciones a los derechos humanos durante el proceso judicial, incluyendo la falta de imparcialidad en la actuación de los jueces y la presunción de inocencia, lo que ha llevado a cuestionar el objetivo real de la sentencia: limitar su participación política futura.
Cristina ha denunciado que la sentencia tiene como objetivo "proscribirla" políticamente y ha criticado el machismo en el ámbito judicial, resaltando que no tuvo juezas ni fiscales mujeres en todo el proceso, lo que refuerza su percepción de un sistema sesgado en su contra.