Nepal enfrenta crisis de identificación tras inundaciones letales
Las autoridades nepalíes han comenzado a realizar entierros masivos de víctimas de las recientes inundaciones, mientras la búsqueda de desaparecidos continúa de manera desesperada.
Por Mario Aliaga · 31 de agosto de 2026
En Nepal, tras el devastador impacto de las inundaciones, el número de fallecidos asciende a 903, con más de 4,200 personas aún desaparecidas. El ejército, junto a la policía y numerosos voluntarios, está trabajando arduamente para localizar a los sobrevivientes y brindar ayuda a los afectados, pero el tiempo se agota rápidamente.
En la localidad de Bidur, ubicada a unos 50 kilómetros de Katmandú, un campamento militar se ha establecido para coordinar las tareas de rescate. Helicópteros aterrizan y despegan constantemente mientras los familiares de las víctimas esperan noticias de sus seres queridos. Manisha, una joven de 19 años, está allí en busca de su hermano y hermana, quienes se encuentran atrapados por el desbordamiento del río Trishuli.
El caos no solo afecta a quienes buscan a sus familiares, sino que también hay supervivientes rescatados que comparten historias desgarradoras. Dawa, quien fue evacuado junto a su familia, estima que entre 20 y 25 de sus parientes han perdido la vida, mientras que otros aún permanecen aislados en su comunidad.
Las labores de recuperación están lejos de ser fáciles. A cinco días del desastre, los equipos enfrentan condiciones adversas y un acceso complicado a varias áreas afectadas, lo que limita las operaciones de rescate. La esperanza de encontrar más sobrevivientes se desvanece, especialmente para aquellos atrapados en un túnel que colapsó.
Con la presión del tiempo, las autoridades han comenzado a llevar a cabo entierros masivos de los fallecidos. Debido a la rápida descomposición de los cuerpos, se están realizando inhumaciones sin esperar la identificación completa. Esto se realiza siguiendo protocolos que incluyen la toma de muestras de ADN para facilitar la identificación futura, una práctica que ha generado controversia entre las familias afectadas.
Las autoridades han excavadado cientos de tumbas en un bosque cercano, transformando lugares previamente turísticos en cementerios temporales. El director del distrito, Ganesh Aryal, ha explicado que esta decisión era necesaria para evitar un posible riesgo a la salud pública por la descomposición y la falta de infraestructura adecuada para manejar el gran número de víctimas.