NASA busca alternativas privadas para llevar humanos a Marte
Bajo una nueva directriz del Gobierno de EE.UU., la NASA se enfoca en explorar opciones comerciales para enviar astronautas al planeta rojo, aunque aún no hay vuelos programados.
Por Sonia Peredo · 24 de agosto de 2026
La NASA ha recibido la orden del Gobierno de Estados Unidos para considerar alternativas comerciales que permitan enviar humanos a Marte y traerlos de vuelta a la Tierra. Esto forma parte de una estrategia más amplia que busca involucrar a empresas privadas en la exploración espacial, según lo informado tras la firma de un memorando presidencial el 20 de agosto por Donald Trump.
El nuevo documento reemplaza a las directrices de 2013 y le ordena a la NASA investigar diferentes arquitecturas comerciales para sus futuras misiones al planeta rojo. Se hace hincapié también en promover el acceso de robots al entorno marciano, aunque todavía no hay un plan específico para un vuelo comercial a Marte.
Con esta política, se espera que la participación de la industria aeroespacial privada se amplíe significativamente. El Gobierno busca que estas empresas participen en el desarrollo de infraestructura, sistemas de lanzamiento y otros servicios relacionados con el transporte espacial a través de colaboraciones con el sector público.
La NASA ya ha comenzado a implementar este enfoque, como lo demostró su reciente asociación con Relativity Space para una misión científica a Marte. En esta colaboración, Relativity Space se encargará de proveer la nave espacial y el cohete necesarios para la misión.
Uno de los objetivos más ambiciosos de esta nueva estrategia es incrementar la capacidad de transporte espacial de EE.UU. a más de 1.000 lanzamientos anuales para el 2030, lo que implica la construcción de nuevas instalaciones y la creación de asociaciones entre el sector público y privado.
Pese a las nuevas directrices, la llegada de humanos a Marte sigue siendo un desafío monumental. Existen múltiples obstáculos tecnológicos que resolver, como la duración del viaje, el soporte vital en el espacio y el proceso de aterrizaje y despegue en Marte. Por lo tanto, esta estrategia representa más un cambio en la forma de abordar el problema que la inminencia de un viaje turístico al planeta rojo.
Además, la nueva política contempla facilitar el transporte hacia y desde la Luna, como un paso crucial que podría allanar el camino para futuras misiones más ambiciosas hacia Marte. Con esto, el Gobierno estadounidense busca establecer un modelo donde se contraten servicios espaciales de compañías privadas, mientras la NASA se enfoca en objetivos de exploración y ciencia a largo plazo.