Lula enciende la polémica sobre Flávio Bolsonaro en plena campaña
En la etapa final de su campaña, Lula ha disparado acusaciones contra su rival Flávio Bolsonaro, alimentando rumores de un anticatolicismo que sacude el ambiente electoral en Brasil.
Por Emilio Barrientos · 29 de septiembre de 2026
Luiz Inácio Lula da Silva, actual presidente de Brasil y candidato a la reelección, ha avivado la controversia en la recta final de su campaña al lanzar acusaciones sobre Flávio Bolsonaro, sugiriendo que este último es anticatólico. Esto ocurre a tan solo cinco días de la primera vuelta electoral.
Durante un evento en Fortaleza, Lula reafirmó su compromiso de mantener a la Virgen de Aparecida como santa patrona de Brasil, desmintiendo rumores que sugieren que Bolsonaro pretende cambiar este estatus. "Mientras yo sea presidente, la Virgen de Aparecida será la patrona; quien no quiera que se cambie de país", afirmó ante un entusiasta público.
Lula, quien se identifica como católico, también indicó su respeto por todas las religiones, incluyendo las evangélicas y las de tradición africana, lo que añade un matiz a la contienda religiosa entre los candidatos.
La difusión de esta supuesta noticia falsa sobre Bolsonaro ha generado un impacto significativo en la campaña electoral. El candidato ultraderechista ha acusado al Partido de los Trabajadores, liderado por Lula, de propagar estos rumores para dañar su imagen pública.
Para contrarrestar esta situación, Bolsonaro hizo una aparición en un mitin con una réplica de la Virgen de Aparecida y en un pódcast religioso describió la noticia falsa como una "cuchillada", comparándola con el ataque que sufrió su padre, Jair Bolsonaro, en 2018.
Adicionalmente, Flávio Bolsonaro, quien es evangélico, ha solicitado que se eliminen las publicaciones que difunden esta noticia falsa a las autoridades electorales, y se ha confirmado que tanto el Tribunal Superior Electoral como la Corte Suprema aceptaron su solicitud.
Es interesante notar que aproximadamente la mitad de la población brasileña se identifica como católica, aunque la población evangélica ha crecido considerablemente en los últimos años, representando un tercio del total. Las encuestas sugieren que los católicos tienden a inclinarse más hacia Lula, mientras que la comunidad evangélica favorece a Bolsonaro.