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SOCIEDAD

La Paz se hunde en la basura tras dos semanas de conflicto

La acumulación de residuos en La Paz se ha convertido en una crisis sanitaria, mientras la Alcaldía y los trabajadores del servicio de recolección no logran llegar a un acuerdo.

Por Julieta Medina · 24 de agosto de 2026

La ciudad de La Paz lleva 14 días enfrentando una grave situación de conflicto entre la Alcaldía y los trabajadores del servicio de limpieza, lo que ha resultado en montañas de basura esparcidas en las calles y mercados, afectando a cientos de vecinos.

La paralización del servicio que brinda La Paz Limpia ha llevado a que enormes cantidades de basura se acumulen, mientras la empresa reclama ajustes en sus costos operativos y enfrenta problemas por falta de combustible.

En respuesta a esta crisis, la Alcaldía ha declarado una emergencia sanitaria ambiental y ha puesto en marcha un plan de contingencia para intentar limpiar las principales arterias de la ciudad con el uso de maquinaria y funcionarios.

El Servicio Departamental de Salud (Sedes) ha solicitado la intervención urgente del municipio ante el inminente riesgo para la salud pública que representa la acumulación de basura, especialmente en áreas cercanas a hospitales y mercados.

El epidemiólogo Marcelo Parra ha alertado sobre el hecho de que alrededor del 15% de los desechos hospitalarios pueden ser peligrosos, lo que podría derivar en un aumento de bacterias y enfermedades si no se manejan adecuadamente.

Los comerciantes también están preocupados, ya que la basura ha comenzado a acumularse cerca de puestos de venta de alimentos frescos, como carnes y frutas, lo que pone en riesgo la salud de los consumidores.

Con la reciente lluvia, los residuos se han dispersado aún más por las calles, exacerbando el problema de contaminación y preocupando a la población que debe lidiar con esta crisis sanitaria mientras los negociadores siguen en pie de guerra.

A medida que la Alcaldía se niega a dialogar hasta que las calles estén limpias, los trabajadores continúan insistiendo en sus demandas, y la comunidad se encuentra atrapada en un mar de residuos acumulados y olores desagradables.