La inmensa flota china acecha las costas chilenas
Más de 300 barcos de pesca chinos se encuentran operando cerca de Chile, poniendo en jaque la soberanía pesquera del país. La Armada chilena está en alerta ante esta situación que se ha intensificado desde 2024.
Por Emilio Barrientos · 27 de septiembre de 2026
Actualmente, cerca de 300 embarcaciones de pesca chinas están ubicadas a aproximadamente 350 millas náuticas de las costas chilenas, enfocándose en la captura de calamares gigantes, también conocidos como potas. Desde el año 2024, esta flota ha comenzado a acercarse a Chile, tras las estrictas regulaciones impuestas por Perú para los barcos pesqueros extranjeros.
Chile se ha convertido en un punto estratégico para esta flota china en el Océano Pacífico, lo que ha generado un intenso debate sobre la conservación marina y la pesca ilegal. La Armada chilena está monitoreando de cerca la actividad de estas naves, utilizando tecnología avanzada para seguir su trayectoria y evitar cualquier actividad ilícita, tanto dentro como fuera de sus aguas territoriales.
Gonzalo Jiménez Briones, jefe del departamento de pesca, declaró que se están llevando a cabo operaciones de fiscalización que incluyen el uso de aeronaves y buques de guerra para supervisar la situación marítima. Sin embargo, la presión sobre los recursos marinos sigue aumentando, con informes de incursiones de barcos chinos que operan dentro de la zona económica exclusiva de Chile.
Milkor Schwartzman, un experto en conservación marina, destacó que entre 2024 y 2025 se registraron al menos seis incursiones de barcos chinos en aguas chilenas. Schwartzman indicó que estas naves han estado pescando durante la noche, utilizando iluminación específica para la captura de calamares, lo que representa un desafío para las autoridades chilenas.
Pascual Aguilera, portavoz de la Coordinadora Nacional de Pescadores de Pota, expresó su preocupación sobre la situación actual, señalando que la flota china actúa como un "muro" en el océano y que se beneficia de subsidios estatales, lo que le permite operar durante períodos prolongados en alta mar. Aguilera criticó la respuesta del gobierno chileno, argumentando que las autoridades han sido demasiado permisivas con el acceso de estos barcos a puertos y servicios locales.
Por su parte, el diputado Sergio Bohadilla, de la región del Biobío, se mostró optimista respecto a las acciones del gobierno, afirmando que la Armada chilena tiene la autoridad legal para proteger los recursos marítimos y que no se tolerará la operación de naves extranjeras en aguas chilenas. Bohadilla enfatizó que el gobierno actuará con firmeza ante cualquier eventualidad.
La situación ha generado un descontento creciente entre los pescadores artesanales, quienes se ven afectados por la competencia desleal de la flota extranjera que captura recursos vitales para sus comunidades, poniendo en riesgo su sustento.