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MUNDO

La angustia de los sobrevivientes: un reto emocional tras los terremotos en Venezuela y Colombia

La tragedia de los sismos en ambos países deja no solo destrucción física, sino una profunda carga emocional en los sobrevivientes, quienes lidian con la culpa de haber escapado.

Por Emilio Barrientos · 17 de agosto de 2026

Las víctimas de los terremotos en Venezuela y Colombia enfrentan un grave desafío emocional al lidiar con la "culpa del sobreviviente". Este fenómeno se manifiesta en quienes creen que podrían haber hecho algo más para salvar a sus seres queridos durante la catástrofe, como es el caso de María, quien perdió a su hermana mientras ella logró escapar.

La psicóloga Francis Bell, quien trabaja en el Hospital Ciudad Caribia, ha observado cómo muchos sobrevivientes experimentan sentimientos intensos de culpa, sintiendo que su propia vida es un recordatorio del dolor de los que no lograron salir con vida. La culpa del sobreviviente se convierte en un peso que dificulta el proceso de recuperación.

En Colombia, tras el terremoto del 10 de agosto, la situación no es diferente. Hamilton Lizcano, psicólogo involucrado en la asistencia, destaca cómo padres que han perdido a hijos se sienten culpables por no haber podido actuar a tiempo. Este tipo de emociones son comunes entre quienes enfrentan situaciones de crisis.

Los expertos coinciden en que ayudar a las víctimas a superar esta carga emocional es crucial, ya que la "culpa del sobreviviente" puede manifestarse en insomnio, ansiedad y aislamiento social. El rol de los psicólogos es fundamental para brindar el apoyo necesario y ayudar a los afectados a reconectar con su vida y su familia.

Desafíos en la recuperación emocional

La atención psicológica se enfrenta a grandes retos, como el hecho de que muchos sobrevivientes no reciben ayuda hasta que la situación mediática se calma. Además, es imperativo no solo atender las necesidades individuales, sino también ayudar a reconstruir la comunidad y la confianza entre sus miembros.

Las organizaciones y profesionales involucrados están implementando programas que abordan la salud mental desde diferentes frentes, con el objetivo de proporcionar herramientas que ayuden a los sobrevivientes a encontrar un nuevo sentido tras la tragedia. Reconocer el dolor y permitir que las personas sientan su tristeza es crucial para avanzar.

"La meta no es olvidar a quien murió, sino poder continuar viviendo sin sentir que hacerlo constituye una traición".

Los esfuerzos de apoyo psicológico se están extendiendo, y las redes comunitarias han jugado un papel esencial en la recuperación. A pesar de las adversidades, muchos buscan la esperanza y la fortaleza para seguir adelante, lo que demuestra la resiliencia del espíritu humano ante la tragedia.