Gobierno confirma tipo de cambio flexible tras acuerdo con el FMI
El Ejecutivo nacional apuesta por un régimen de cotización del dólar flexible, en cumplimiento de los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional, buscando restaurar la confianza en el mercado de divisas.
Por Sebastián Aguirre · 10 de septiembre de 2026
El Gobierno de Bolivia ha decidido mantener un tipo de cambio flexible, alineándose a lo establecido en su acuerdo de financiamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En un documento oficial, la administración de Rodrigo Paz detalla que esta estrategia busca eliminar las distorsiones en el mercado de divisas y recuperar la confianza de los inversionistas.
Desde finales de junio, se han implementado medidas para adoptar un régimen de tipo de cambio más dinámico, que se determina por las fuerzas del mercado. Las operaciones oficiales ahora reflejarán el tipo de cambio establecido, garantizando libertad a los bancos para negociar divisas en todas las transacciones.
Limitaciones y objetivos del nuevo régimen cambiario.
El documento del Gobierno también señala que las intervenciones en el mercado cambiario serán restringidas, siguiendo un marco de 'discrecionalidad con restricciones'. Estas intervenciones se llevarán a cabo únicamente para estabilizar el mercado durante situaciones de desorden financiero o presiones inflacionarias.
De acuerdo con este nuevo enfoque, el suministro de divisas a las entidades del sector público se realizará al tipo de cambio oficial, pero estará sujeto a límites estrictos, promoviendo que la demanda se maneje principalmente a través del mercado mayorista e interbancario.
Además, el Gobierno tiene el compromiso de revisar el cálculo del tipo de cambio oficial, integrando métodos que reflejen las transacciones del mercado mayorista, lo cual deberá alinearse con los principios de la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO).
Este cambio implica un paso significativo hacia la eliminación del tipo de cambio como ancla nominal, que había resultado insostenible en el pasado debido a la sobrevaloración del dólar oficial y la disminución en las reservas internacionales. El Gobierno espera que la flexibilidad en los tipos de cambio ayude a ajustar la competitividad externa del país.
Finalmente, se señala que una calibración cuidadosa de la política monetaria será necesaria para enfrentar cualquier potencial presión inflacionaria que surja a raíz de estas modificaciones en el sistema cambiario.