Gigantes de la IA buscan regular su propio sector ante riesgos inminentes
OpenAI, Anthropic y Google están impulsando la creación de un ente regulador para supervisar la inteligencia artificial, en medio de crecientes advertencias sobre su peligrosidad.
Por Sebastián Aguirre · 16 de septiembre de 2026
Desde el verano, el debate sobre los peligros de la inteligencia artificial (IA) ha tomado fuerza, alimentado por incidentes preocupantes y proyecciones alarmantes de expertos en el área. En este contexto, OpenAI, Anthropic y Google DeepMind han decidido unirse para formar un organismo de control que se encargue de supervisar los riesgos asociados a la IA.
Este esfuerzo busca extender a nivel nacional lo que ya se ha aprobado en California: un ente de supervisión independiente. La idea fue impulsada por Demis Hassabis, anterior director de Google DeepMind, quien sugirió que este organismo funcione de manera similar a la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera de EE. UU. (FINRA).
Sin embargo, la iniciativa ha sido criticada y enfrenta la posibilidad de verse bloqueada debido a intereses políticos. La creación de este organismo autorregulador requeriría una legislación, especialmente para evitar acusaciones de colusión y violaciones a las normas de competencia por parte de la industria.
La administración Trump, en respuesta a las demandas de regulación, ha comenzado un proceso de evaluación de modelos de IA, aunque basado en la participación voluntaria. Esto ha levantado preocupaciones entre los especialistas sobre la efectividad de la supervisión en un área tan crítica como la inteligencia artificial.
"No creo que un pequeño grupo de empresas de IA deba definir las reglas para todos". – Aidan Gómez, CEO de Cohere.
Demis Hassabis también planteó que este nuevo organismo podría servir para establecer normas internacionales vinculantes, sugiriendo que es vital que los estándares no sean solo voluntarios. En este sentido, varios actores del sector han manifestado su preocupación por los riesgos que la IA representa para la humanidad, expresando la necesidad de una regulación más estricta.
Por otro lado, críticos han señalado que las grandes empresas de IA podrían estar intentando "apropiarse de la regulación", buscando definir sus propias reglas para mantener su dominio en el mercado, lo cual podría perjudicar tanto a competidores como a los consumidores.