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ECONOMÍA

FMI inyecta $us 1.900 millones a Bolivia: ¿una salvación o una trampa?

El Fondo Monetario Internacional ha dado luz verde a un financiamiento millonario para Bolivia, generando expectativas sobre el futuro económico del país. Sin embargo, las implicaciones de este acuerdo están en la mira de muchos.

Por Emilio Barrientos · 2 de octubre de 2026

La aprobación del financiamiento por parte del FMI, que suma cerca de $us 1.900 millones, busca apoyar el programa económico del Gobierno boliviano y restablecer la estabilidad macroeconómica en el país, generando un desembolso inmediato de $us 214 millones.

Este acuerdo, que tiene una duración de 36 meses, está diseñado para fortalecer las reservas internacionales y mejorar la protección social, además de permitir que Bolivia acceda a aproximadamente $us 4.000 millones adicionales de otros organismos financieros internacionales.

El subdirector gerente del FMI, Nigel Clarke, resaltó las acciones tomadas por las autoridades bolivianas para corregir desequilibrios económicos, y afirmó que este acuerdo es un paso crucial para implementar reformas económicas en el país.

  • Financiamiento total: $us 1.900 millones
  • Desembolso inicial: $us 214 millones
  • Duración: 36 meses
  • Posibilidad de acceso a $us 4.000 millones adicionales

Las medidas estipuladas en el programa incluyen la mejora en la eficiencia del gasto público, la modernización de los marcos monetario y cambiario, y la promoción de un clima favorable para los negocios, lo que podría atraer inversión privada y generar empleo.

El visto bueno del FMI se dio tras la aprobación del acuerdo de financiamiento por parte de la Asamblea Legislativa Plurinacional el 18 de septiembre, donde obtuvo el respaldo de más de dos tercios de los legisladores. Los desembolsos posteriores se realizarán de manera gradual, generando dudas sobre la sostenibilidad del programa.

Finalmente, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas será el encargado de llevar adelante el programa económico, alineándose con los compromisos del acuerdo que buscan estabilizar la macroeconomía y fomentar la actividad productiva, aunque las críticas sobre las verdaderas intenciones del FMI no se han hecho esperar.