El imperio oculto de De Niro: 46 hoteles y un fuerte enfoque en la experiencia
Robert De Niro ha logrado construir un vasto imperio de hoteles y restaurantes sin que su nombre brille en el centro del escenario, demostrando que su éxito va más allá de la actuación.
Por Sebastián Aguirre · 31 de agosto de 2026
Robert De Niro no solo se destaca en el cine; también ha creado un imperio en el sector del lujo. Como cofundador de Nobu Hospitality, el actor estadounidense ha llevado la marca desde un restaurante en Nueva York hasta una cadena internacional que incluye 46 hoteles y más de 50 restaurantes.
La historia de Nobu comenzó en 1994, cuando De Niro, el chef japonés Nobu Matsuhisa y el productor Meir Teper lanzaron su primer restaurante en el exclusivo barrio de TriBeCa, Nueva York. La singularidad del menú, que combinaba la cocina japonesa con elementos peruanos, pronto atrajo a un público adinerado, lo que abrió las puertas a la expansión.
El primer hito significativo llegó en 2013, cuando Nobu abrió su primer hotel en Las Vegas, dentro del complejo Caesars Palace. Este nuevo modelo de hospedaje llevó el estilo del restaurante a un entorno hotelero, con una estética de diseño japonés y una experiencia gastronómica de primer nivel, que se volvió la esencia del concepto Nobu.
Expansión internacional y experiencia única
La marca ha seguido creciendo, con planes para abrir un hotel en Roma para finales de 2025. Además, están en marcha proyectos en varios países europeos, como Polonia, Países Bajos y Reino Unido, consolidando así su presencia en el turismo de lujo mundial.
Lo que distingue a los hoteles Nobu es que no son solo lugares de alojamiento; el restaurante es una parte integral de la experiencia. La cocina de Matsuhisa y el diseño minimalista de inspiración japonesa crean un ambiente inconfundible en cada ubicación, lo que ha permitido a la empresa construir una marca reconocible sin depender exclusivamente de la fama de De Niro.
Además de Nobu, De Niro también es cofundador del Greenwich Hotel en Nueva York, que se mantiene como un referente en el sector de lujo. Sin embargo, su estrategia con Nobu ha sido diferente: en lugar de hacer de su figura la atracción principal, ha optado por dejar que la marca se destaque a través de la experiencia que ofrece.