El gobierno levanta restricciones y permite importación de petróleo por refinerías
Una nueva normativa habilita a las refinerías a importar petróleo, procesarlo y comercializar los combustibles sin subsidios, en un movimiento que busca aumentar la producción nacional.
Por Mario Aliaga · 7 de septiembre de 2026
El Gobierno ha decidido, de manera excepcional, permitir a las refinerías la importación de petróleo con el fin de procesarlo y vender los combustibles resultantes en el mercado interno, y lo más sorprendente, sin ningún tipo de subvención.
Esta medida forma parte de una normativa recientemente publicada en la Gaceta Oficial del Estado, cuya finalidad es aumentar la producción de combustibles en el país, optimizar el uso de las refinerías, garantizar la operatividad de los ductos de transporte y reducir los costos de importación.
Las refinerías que decidan importar petróleo podrán vender los productos derivados a precios de mercado a diferentes actores, incluyendo distribuidores mayoristas, estaciones de servicio y grandes consumidores. Esto abre una nueva vía para abastecer el mercado interno, que está en constante demanda.
Control y regulaciones estrictas para la importación
Sin embargo, las refinerías no podrán determinar libremente cuánto petróleo importan; esta cantidad será programada y asignada por el Comité de Producción y Demanda (Prode). Este comité evaluará las necesidades de abastecimiento y la capacidad de transporte disponible, así como la capacidad de procesamiento de cada refinería.
Para llevar a cabo esta importación, el Ministerio de Hidrocarburos deberá establecer los requisitos y procedimientos necesarios, lo que significa que la autorización no será automática, sino que dependerá de un proceso regulado.
Además, la norma señala que la venta de estos combustibles derivados no contará con subsidios, lo que implica que los precios estarán alineados con el mercado. También se elimina temporalmente un impuesto específico que regía sobre los hidrocarburos, medida que estará vigente hasta finales de 2030.
Por si fuera poco, se contempla la opción de mezclar los productos derivados del petróleo importado con aditivos vegetales, lo que podría beneficiar a los productores de etanol, aunque deberán cumplir con las normativas vigentes para tal proceso.
La importación de petróleo y posterior comercialización de sus derivados no están sujetas a subvención.