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POLÍTICA

El Gobierno Boliviano se Enreda en un Escándalo Internacional

Un video presentado ante la OEA contradice la realidad sobre un chofer supuestamente fallecido, que en realidad está vivo. La desinformación genera dudas sobre la credibilidad del gobierno.

Por Sebastián Aguirre · 4 de septiembre de 2026

En un giro inesperado, el Gobierno de Bolivia exhibió un video en el Consejo Permanente de la OEA donde se afirmaba la muerte de un chofer durante los bloqueos de mayo y junio. Sin embargo, esta información ya había sido desmentida hace semanas por Bolivia Verifica.

El video fue proyectado el 3 de septiembre de 2026, en el marco de una exposición sobre los 53 días de bloqueos. En él, se alegó que un conductor había perdido la vida en su camión atrapado en un punto de bloqueo, mostrando imágenes de otros transportistas intentando abrir la cabina del vehículo.

Sin embargo, el 15 de junio, Bolivia Verifica había comprobado que el chofer seguía vivo, proporcionando evidencia de su presencia fuera del camión y recibiendo el testimonio del autor del video que aclaró que el hombre había estado en problemas de salud, pero no había fallecido. Se especificó que el incidente ocurrió en el lado peruano de la frontera de Desaguadero, y no en la ruta Oruro-El Alto como se había difundido originalmente.

Este asunto es particularmente delicado ya que el Gobierno utilizó el video como soporte para justificar su relato sobre las consecuencias de los bloqueos. Durante esa misma sesión, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, mencionó que hubo 22 fallecidos, de los cuales 19 eran personas ajenas a las movilizaciones, además de anunciar pérdidas económicas que superan los Bs 14.000 millones y un impacto en casi 250.000 empleos.

La OEA, en su informe acerca de la crisis, también reconoció la gravedad de los efectos producidos y subrayó la necesidad de proteger la vida y la salud, instando a continuar con las investigaciones de los actos violentos. Asimismo, se enfatizó la importancia de mantener un diálogo y respetar tanto el derecho a la protesta como los derechos de terceros.

La gran pregunta que queda ahora es cómo un dato ya verificado como falso logró ser incluido nuevamente en un material oficial presentado ante un organismo internacional. Aunque este error no descalifica por sí solo todas las denuncias del Gobierno sobre los bloqueos, sí plantea serias interrogantes sobre la veracidad y la preparación de la evidencia presentada ante la OEA.

La OEA pide ampliar el diálogo y respetar tanto el derecho a la protesta como los derechos de terceros.