El Gobierno boliviano se alista ante un posible ‘Octubre Rojo’ con ayuda de EE.UU.
Con la llegada de material militar y raciones desde Estados Unidos, se intensifican las tensiones en Bolivia. El Gobierno asegura que esto es parte de un plan de cooperación, pero surgen dudas sobre su verdadero propósito.
Por Emilio Barrientos · 2 de septiembre de 2026
Un avión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, modelo C-17, aterrizó recientemente en Bolivia, trayendo consigo un total de 12.500 raciones secas y 1.000 escudos, en un gesto de cooperación entre ambos países en el ámbito de la defensa y la seguridad.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, recibió la entrega y destacó que estos recursos fortalecerán las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas. Este hecho se produce en un contexto de creciente tensión social, marcado por conflictos relacionados con el combustible y el rechazo al DS 5676, así como nuevos bloqueos en varias regiones del país.
El Gobierno mantiene un estado de excepción en el país y ha dispuesto despliegues de seguridad para asegurar la movilidad en las carreteras. Desde el Ministerio de Defensa, declaran que el apoyo estadounidense incluye no solo dotación de equipos, sino también logística, capacitación, y tecnología para emergencias.
Dudas sobre los propósitos de los escudos
La Embajada de EE.UU. subrayó que esta entrega representa un "símbolo tangible" de la colaboración entre ambos países, pero la coincidencia entre la llegada de estos materiales y el clima de movilizaciones en el país ha generado suspicacias sobre el uso que se les dará.
Este envío forma parte del programa conocido como "Escudo de las Américas", establecido tras una visita del presidente Rodrigo Paz a Estados Unidos, y tiene como objetivo reforzar la cooperación regional en términos de democracia, seguridad y asistencia humanitaria.
Las interrogantes aumentan en la población al ver cómo el Gobierno se prepara para lo que muchos temen podría ser un estallido social, al que algunos han comenzado a llamar ‘Octubre Rojo’.
La cooperación estadounidense contempla logística, capacitación, tecnología, respuesta ante emergencias y fortalecimiento institucional.