Del Castillo critica el rescate a la banca tras el DS 5693
El exministro y excandidato presidencial cuestiona que el dinero destinado al acceso a vivienda sea usado para salvar a los bancos, lo que refleja la fragilidad de la economía boliviana.
Por Emilio Barrientos · 1 de septiembre de 2026
Eduardo Del Castillo, excandidato presidencial y anterior Ministro de Gobierno, expresó su desacuerdo con el Decreto Supremo 5693 promulgado por Rodrigo Paz, destacando que los fondos que deberían facilitar el acceso a vivienda y créditos productivos ahora se destinarán a fortalecer la solvencia de bancos en problemas.
En una publicación realizada este martes, Del Castillo recordó que este fondo fue diseñado para utilizar un 6% de las utilidades generadas por las entidades bancarias, permitiendo así respaldar garantías para familias que buscan comprar su primera vivienda y para pequeños emprendedores.
Sin embargo, el nuevo decreto permite que se emitan certificados de fortalecimiento patrimonial para entidades financieras que enfrenten problemas de solvencia. "La plata que antes servía para que la gente humilde tenga un techo propio, ahora se usará para salvar a los bancos", criticó Del Castillo, señalando que esta acción es indicativa de una preocupante situación económica.
Además, Del Castillo cuestionó la rentabilidad del sistema financiero, señalando la paradoja de que, tras registrar utilidades récord, se necesite una medida extraordinaria para reforzar su patrimonio. "Tener que sacar un decreto de urgencia para evitar que los bancos 'caigan' muestra que la economía está en una situación muy delicada", afirmó.
No obstante, los datos del sistema financiero revelan que la banca aún se mantiene por encima del mínimo regulatorio de solvencia. Hasta el 31 de julio, el Coeficiente de Adecuación Patrimonial se situaba en 14,1%, superando el mínimo requerido del 10%. Es importante destacar que el DS 5693 apunta a bancos en particular que han visto deteriorada su solvencia.
Finalmente, Del Castillo advirtió que esta medida podría agravar las dificultades económicas y afectar la situación cambiaria del país. "El progreso de un país no se logra rescatando a la banca a costa de quitarle a la gente la oportunidad de tener su propia casa", concluyó.