Crisis en la justicia boliviana: Añez señala corrupción y narcotráfico
El abogado y exdiputado Guido Añez critica la situación de la justicia en Bolivia tras la captura del fiscal general Roger Mariaca por vínculos con el narcotráfico.
Por Sebastián Aguirre · 2 de octubre de 2026
Luego de la detención del fiscal general Roger Mariaca y otras 13 personas por presuntos lazos con la red de Sebastián Marset, Guido Añez, abogado y ex presidente de la Cámara de Diputados, destacó que el narcotráfico se considera un delito de lesa humanidad a nivel internacional.
Añez subrayó la magnitud de estas redes delictivas, indicando que la producción de droga se origina en el Chapare, y que es exportada a países como Brasil, Paraguay y Venezuela, a través del conocido Cartel de los Soles.
El ex legislador alertó sobre la descomposición dentro de las instituciones encargadas de la administración de justicia en el país. Afirmó que "la podredumbre en la justicia boliviana no es un secreto para nadie" y criticó al Ministerio Público, al que considera un foco de corrupción que interviene en la vida privada de los ciudadanos.
En su análisis, Añez mencionó la creciente influencia de grupos irregulares y cómo la comunidad internacional ha respaldado el compromiso del presidente Rodrigo Paz en el Escudo de las Américas, en respuesta a estos desafíos.
Añez también puntualizó que el problema radica en ciertas personas que han usurpado el Estado, infiltrándose en las estructuras políticas y judiciales, lo que ha llevado a un ambiente de impunidad frente a los delitos internacionales.
Las primeras acciones por parte de las autoridades estadounidenses ya se han materializado, como la revocación de visas a los implicados, lo que Añez considera una señal clara de las acciones internacionales que se avecinan.
Finalmente, el ex parlamentario hizo hincapié en que la segunda etapa de este proceso incluye la fase penal, donde se solicitará la extradición de aquellos cuyas acciones hayan tenido repercusiones en los EE.UU. o en la población americana, abogando por una reforma profunda en el sistema de justicia boliviano.
"La razón de Estado es cambiar, mejorar la justicia, recuperar la ética en el ejercicio de la vida pública"