Crisis en el horizonte: el Estado de Excepción no aplaca el descontento
A pesar de que el Estado de Excepción permitió reabrir las carreteras de Bolivia, nuevos sectores ya se preparan para salir a las calles en contra del Gobierno. La tensión social persiste y las marchas están a la vuelta de la esquina.
Por Emilio Barrientos · 1 de septiembre de 2026
El Estado de Excepción declarado por el Gobierno de Rodrigo Paz logró restablecer la circulación en las principales vías del país tras más de 50 días de bloqueos. Sin embargo, esta medida no ha logrado poner fin a las tensiones sociales, ya que distintos sectores comienzan a planear nuevas protestas y bloqueos en oposición a las políticas económicas del Ejecutivo.
Movilizaciones a la vista
El 1 de septiembre, la Confederación Sindical de Choferes anunció su intención de movilizarse una vez que finalice el Estado de Excepción. Su líder, Lucio Gómez, criticó el Decreto Supremo 5676, subrayando que las largas filas en las estaciones de servicio han aumentado, lo que evidencia la falta de combustible.
Otros sectores, como productores, transportistas y campesinos, también están alzando sus voces contra el mencionado decreto. En el Trópico de Cochabamba, se ha convocado a una marcha para el 4 de septiembre. Por su parte, la Federación Norte de San Julián ha anunciado bloqueos a partir de este miércoles.
Mientras tanto, el Gobierno argumenta que el Estado de Excepción ha permitido recuperar la transitabilidad y advierte que la Policía estará pendiente para hacer cumplir la medida si las negociaciones no prosperan. Sin embargo, despejar las carreteras no soluciona las causas subyacentes que llevaron a los sectores a bloquearlas en primer lugar.
El Estado de Excepción se mantendrá vigente hasta el 20 de septiembre, lo que plantea la pregunta: ¿realmente ha logrado el Gobierno desactivar la crisis o simplemente ha comprado tiempo al despejar las rutas?