Crisis en el gabinete de Rodrigo Paz: ministros al banquillo
La actual gestión del presidente Paz enfrenta un clima de tensión política marcado por múltiples interpelaciones que han sacudido su gabinete. ¿Cuántos han pasado por este proceso y qué consecuencias han tenido?
Por Mario Aliaga · 26 de agosto de 2026
El gobierno de Rodrigo Paz se encuentra en una encrucijada política. La Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), dirigida por Edmand Lara, ha lanzado una serie de interpelaciones que han llevado a varios miembros del gabinete a rendir cuentas ante los legisladores por temas cruciales como la economía y la seguridad ciudadana.
Uno de los momentos más destacados fue la destitución del exministro de Economía y Finanzas, José Gabriel Espinoza, quien fue censurado por no presentarse a su interpelación, alegando un viaje oficial. Esta falta de asistencia provocó que Paz decidiera removerlo de su cargo.
Hidrocarburos en el ojo del huracán
El sector de hidrocarburos ha sido el centro de la atención. Marcelo Blanco, el actual ministro de Hidrocarburos, tuvo que comparecer para explicar el abastecimiento de combustibles, mientras que su predecesor, Mauricio Medinaceli, enfrenta graves acusaciones con un proceso judicial que incluye arresto domiciliario.
No todo ha sido negativo para algunos ministros. Por ejemplo, Mauricio Zamora, del Ministerio de Obras Públicas, logró sortear las censuras al responder satisfactoriamente ante la ALP sobre la situación de Boliviana de Aviación (BoA).
Por su parte, Marco Antonio Oviedo del Ministerio de Gobierno ya había sido interpelado por cuestiones de contrabando y se le espera nuevamente en el hemiciclo para discutir su estrategia sobre narcotráfico y seguridad fronteriza.
La ministra de Salud, Marcela Flores, enfrenta su propio proceso de interpelación, que se encuentra en un limbo tras varios aplazamientos debido a cuestiones legales. Este tema gira en torno a la Caja Nacional de Salud y la infraestructura de los hospitales.
Las futuras sesiones de la ALP seguirán siendo un termómetro de la relación entre el poder ejecutivo y legislativo, lo que podría definir el rumbo del gobierno de Paz en los próximos meses.