Catástrofe en Viacha: Heridos graves tras explosiones en cuartel
El cuartel Bolívar en Viacha sigue siendo escenario de dolor tras las explosiones que dejaron múltiples heridos y fallecidos. Los detalles sobre los pacientes más críticos revelan la gravedad de la situación.
Por Mario Aliaga · 7 de septiembre de 2026
La situación en el cuartel Bolívar de Viacha se vuelve cada vez más alarmante, tras las explosiones del viernes pasado. A día de hoy, 84 personas han recibido atención médica debido a sus heridas, de las cuales 53 ya han sido dadas de alta, mientras que 31 continúan en estado crítico en diversos hospitales de La Paz.
Estado de los heridos más graves
Entre los tres pacientes que se encuentran en estado más delicado, un policía está siendo tratado en el Hospital Obrero. Este agente sufrió una serie de lesiones, incluyendo una fractura expuesta en la pierna, fracturas en el pie y una fractura lineal en la cadera. Los médicos han indicado que la primera intervención será en su pie, seguida por la cadera.
El segundo afectado es un soldado que presenta un traumatismo craneoencefálico de gravedad moderada, y actualmente se encuentra bajo vigilancia en el área de terapia intermedia del Hospital COSSMIL. Por otro lado, un adolescente de 16 años también se encuentra en una situación crítica tras haber sufrido una lesión en los pulmones; afortunadamente, ya fue operado de emergencia y su salud ha mostrado signos de mejora.
De los restantes 28 pacientes hospitalizados, al menos cuatro requieren cirugía, aunque las autoridades afirman que no corren riesgo vital. La mayoría de los heridos presenta lesiones por quemaduras, politraumatismos y laceraciones.
Las explosiones que desataron esta tragedia se registraron el viernes en el Regimiento de Artillería Mecanizada-2 “Bolívar”. Hasta el momento, se ha confirmado la muerte de siete personas, entre las cuales se encuentran un sargento y seis conscriptos. Adicionalmente, hay siete individuos que aún no han sido localizados.
Las investigaciones sobre las causas de las explosiones están en curso, mientras que muchas familias aguardan ansiosamente noticias sobre el estado de sus seres queridos, sumidos en la incertidumbre y el dolor.