Aumento de asesinatos en San Ignacio: ¿comienza la guerra entre narcos?
La violencia en San Ignacio de Velasco se agudiza con al menos 10 homicidios en lo que va de 2026, lo que tiene a la Policía tras la pista de una peligrosa célula del Comando Vermelho.
Por Emilio Barrientos · 29 de septiembre de 2026
En la localidad de San Ignacio de Velasco, en Santa Cruz, se han contabilizado al menos diez asesinatos a balazos desde el inicio de 2026, según informes de Bolivia Verifica y fuentes policiales. Este alarmante repunte de la violencia ha llevado al gobierno a intensificar la presencia de las fuerzas del orden en esta región fronteriza con Brasil.
Entre el 13 y el 14 de septiembre, cuatro asesinatos impactaron a la comunidad, con dos personas ultimadas en sus casas la madrugada del 13 y otras dos el día siguiente en otro domicilio. Alarmantemente, en uno de los ataques, los criminales habrían utilizado una videollamada para verificar la identidad de una de las víctimas antes de dispararle.
Las autoridades han identificado a siete sospechosos ligados a una célula del Comando Vermelho, la cual se sospecha está detrás de estos homicidios. El comandante de la Policía, Adrián Álvarez, indicó que los crímenes podrían estar relacionados con ajustes de cuentas entre bandas vinculadas al narcotráfico, aunque estas son solo hipótesis en el marco de la investigación.
Por estos hechos, se ha detenido a seis ciudadanos brasileños y un menor de edad boliviano. Las pesquisas se centran en los delitos de homicidio, organización criminal y tráfico de armas, y los brasileños han sido enviados a prisión preventiva al penal de Chonchocoro.
Frente al aumento de la violencia, el gobierno ha desplegado unidades de la F-10, además de la Policía y el Ejército. Recientemente, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, anunció la creación de una nueva unidad policial que se enfocará en el corredor San Ignacio de Velasco-San Matías, equipada con tecnología avanzada y el apoyo de instructores internacionales.
La investigación sigue su curso para determinar quiénes son los autores intelectuales y materiales de los asesinatos, así como la conexión entre los diferentes crímenes ocurridos durante el año. Aunque se han señalado conexiones con organizaciones delictivas brasileñas, aún no hay condenas que confirmen estas responsabilidades.