Augusto Cury: el psiquiatra que aspira a gobernar Brasil
El autor de autoayuda y candidato presidencial, Augusto Cury, ha sorprendido en las encuestas, captando la atención de votantes descontentos con la polarización política en Brasil.
Por Sebastián Aguirre · 19 de septiembre de 2026
Augusto Cury, un psiquiatra de 67 años y autor de bestsellers de autoayuda, se está posicionando como una alternativa en las elecciones brasileñas, con intenciones de voto que oscilan entre el 6 % y el 10 %, colocándose en el tercer lugar detrás de Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.
El enfoque calmado de Cury y su mensaje centrado en la unidad han resonado entre un electorado cansado de la polarización extrema que ha caracterizado la política en Brasil en los últimos años. A pesar de no ser uno de los favoritos, muchos ven en él un rayo de esperanza para el cambio.
En un acto reciente, Cury se instaló con una mesa y sillas frente al Museo de Arte de São Paulo, donde buscó escuchar las inquietudes de los ciudadanos en medio del bullicio de la ciudad. Aseguró que muchos se sienten desamparados y desilusionados con las instituciones del país.
El candidato se ha propuesto como una figura que puede unir a los dos lados del espectro político, afirmando que hay "personas maravillosas" tanto en la derecha como en la izquierda. Su aspiración es convertirse en el presidente de todos los brasileños.
A medida que Cury interactúa con ciudadanos, algunos se muestran curiosos por su figura, mientras que otros lo reconocen de sus obras, como "El hombre más inteligente de la historia", donde examina la psicología detrás de Jesucristo. Jéssica Costa, una funcionaria de 35 años, destacó su interés por el análisis de Cury sobre la mente humana.
Con un patrimonio declarado de 242 millones de reales (aproximadamente 47 millones de dólares), Cury es uno de los candidatos más adinerados de la contienda. Ha vendido más de 42 millones de libros, aunque sus teorías han sido criticadas en el ámbito profesional.
Su propuesta de enviar influenciadores a las embajadas y utilizar drones para combatir la violencia de género ha suscitado reacciones mixtas, pero su mensaje de calma ha resonado con votantes agotados del ambiente político tenso. Flávia Moreira, una profesora de 38 años, lo describió como una figura culta y simpática que representa una opción menos divisiva.
Cury cerró su discurso en la Paulista con un diagnóstico sobre el dolor que causa la polarización y se ofreció como la solución, diciendo: " doctor Cury, mis padres ya no se hablaban, pero ahora sí porque encontraron una vía de pacificación".