Andrónico y Evo: Una batalla de acusaciones en la izquierda
El conflicto entre Andrónico Rodríguez y Evo Morales se intensifica, mientras Del Castillo hace un llamado a la unidad de la izquierda. La lucha interna parece no tener fin en un movimiento dividido.
Por Mario Aliaga · 11 de septiembre de 2026
El enfrentamiento entre Andrónico Rodríguez y Evo Morales alcanzó un nuevo nivel, con el excandidato presidencial denunciando que el exmandatario utiliza "mentiras y persecuciones" para desacreditar a nuevos liderazgos dentro del movimiento. Rodríguez insta a Morales a presentar pruebas concretas de sus acusaciones o a llevar el caso ante la justicia.
Morales insinuó que familiares de Rodríguez podrían estar implicados en actividades ilegales relacionadas con la minería del oro. Andrónico no solo desmintió estas afirmaciones, sino que se despachó con un contundente mensaje: "Tus ‘informantes patriotas’ te han engañado y siempre lo han hecho. Date cuenta, compañero Evo".
Rodríguez también acusó a Morales de intentar bloquear el surgimiento de nuevos líderes en el movimiento popular. Considera que lanzar acusaciones sin respaldo equivale a una táctica de "guerra sucia" y criticó el liderazgo de Morales, calificándolo de "agotado", sugiriendo que el exmandatario teme el ascenso de alternativas más jóvenes.
En contraste, el exministro de Gobierno Eduardo Del Castillo aboga por una postura diferente al llamar a la unidad dentro de la izquierda. El 24 de agosto, enfatizó la necesidad de priorizar la cohesión frente a la crisis actual en lugar de pelear por quien deba liderar, proponiendo un liderazgo conjunto.
Del Castillo sugirió varios puntos para reconstruir el movimiento, incluyendo un pacto fiscal, la defensa de los logros del proceso de cambio, correcciones de errores, la soberanía de los recursos naturales y la invitación a la inversión. Esto pone de relieve la fractura en el bloque, mientras algunos se enfrentan y otros piden unidad.
La disputa entre Andrónico y Evo profundiza la crisis en el bloque popular, mientras que la izquierda intenta, al menos en teoría, dejar atrás sus conflictos internos para hallar un nuevo liderazgo.