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SOCIEDAD

Alertan sobre posible desastre en el relleno Sak'a Churu II

El relleno sanitario Sak'a Churu II enfrenta una crisis de capacidad, lo que podría provocar un rebalse de lixiviados hacia el río La Paz, generando una grave emergencia ambiental.

Por Sebastián Aguirre · 21 de agosto de 2026

La concejal Casimira Lema realizó una visita al relleno Sak'a Churu II, que actualmente está al borde de su capacidad máxima. A pesar de que se le negó el acceso en un principio, Lema insistió en su derecho a fiscalizar el lugar tras recibir denuncias de los trabajadores.

Lema enfatizó que este relleno, inaugurado en 2019 como una solución temporal tras el deslizamiento de Alpacoma, no debería seguir en funcionamiento después de tantos años. Desde su perspectiva, las condiciones de las celdas y de las piscinas de lixiviados son insostenibles y requieren una evaluación técnica urgente.

Uno de los puntos más críticos son las piscinas de lixiviados, que se llenan con los líquidos generados por la descomposición de la basura. Víctor Huaycho, líder del sindicato de trabajadores del relleno, alertó que estas piscinas están prácticamente al límite y podrían rebalsar durante la temporada de lluvias, contaminando el río La Paz.

En época de lluvia rebalsa y puede llegar al río

Además, el contrato con la empresa Colina S.R.L., que gestiona la operación del relleno, está por vencer el 31 de agosto, lo que añade incertidumbre sobre el futuro del manejo de residuos en la planta. Huaycho también expresó su preocupación por la falta de nuevos terrenos para seguir desechando residuos.

Renán Huanca, director jurídico de la Alcaldía, admitió que hay motivos de preocupación, indicando que, según las proyecciones, el relleno podrá operar solo hasta noviembre. La Alcaldía está considerando cambiar el modelo de gestión de residuos, enfocándose en la recuperación de materiales y el compostaje.

La situación es crítica y se deben tomar medidas inmediatas para evitar que el agotamiento del Sak'a Churu II y un posible rebalse de lixiviados se conviertan en una emergencia ambiental que afecte la producción agrícola downstream, en Río Abajo.