La esperanza de vida se recupera tras la pandemia, pero no todo es positivo
La Organización Mundial de la Salud informa que la esperanza de vida global ha vuelto a los niveles previos al COVID-19, aunque la esperanza de vida saludable aún no se ha recuperado por completo.
Por Emilio Barrientos · 2 de octubre de 2026
Después de una caída significativa en la esperanza de vida mundial durante los años más críticos de la pandemia de COVID-19, este indicador ha logrado recuperarse, alcanzando ahora los 73,4 años, lo que representa el mismo nivel que en 2019. Este repunte fue informado por la OMS en un reciente estudio que abarca estadísticas hasta 2023.
Es interesante notar que durante el auge de la pandemia, la esperanza de vida había disminuido a 71,4 años en 2021, una caída de dos años que ha sido revertida. Sin embargo, la esperanza de vida saludable, que mide el tiempo que una persona puede vivir en buenas condiciones físicas, se sitúa en 62,8 años, ligeramente por debajo de los 63,2 años de 2019.
Cambios en las causas de muerte
En cuanto a las causas de muerte, el COVID-19, que había sido una de las principales amenazas en 2021, ya no está entre las diez primeras causas de mortalidad. En esa lista predominan enfermedades cardiovasculares, que anualmente causan aproximadamente 9,5 millones de muertes, seguidas por accidentes cerebrovasculares y enfermedades pulmonares crónicas.
- Enfermedades cardiovasculares
- Accidentes cerebrovasculares
- Enfermedades pulmonares crónicas
- Infecciones de las vías respiratorias inferiores
- Alzheimer y otras demencias
- Diabetes
- Cánceres de vías respiratorias
- Cardiopatía hipertensiva
- Enfermedades renales
- Enfermedades diarreicas
Es curioso también que, por primera vez, más personas en países de ingresos bajos han muerto por enfermedades no transmisibles que por enfermedades contagiosas. Esto indica un cambio drástico en el panorama de salud a nivel global, en el cual las enfermedades como la diabetes y el Alzheimer están en aumento, mostrando un incremento notable en las últimas décadas.
La OMS advierte de la rápida progresión que en este siglo se observa en el número de muertes por diabetes (especialmente en regiones como el sur de Asia).