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POLICIAL

Impactante operativo contra fiscales y exministro: ¿narcotráfico detrás?

La aprehensión de altos funcionarios públicos en Bolivia sacude el ambiente político, en medio de acusaciones de narcotráfico y presiones internacionales.

Por Mario Aliaga · 1 de octubre de 2026

Entre la noche del miércoles y las primeras horas de este jueves, un operativo policial dejó como resultado la aprehensión del fiscal general Roger Mariaca, el fiscal departamental de Santa Cruz Alberto Zeballos y el exministro de Gobierno Eduardo Del Castillo. Además, se detuvo a otros funcionarios y a un miembro de la Policía Nacional.

Mariaca y Zeballos fueron atrapados en el aeropuerto internacional Viru Viru, en Santa Cruz, mientras que en Sucre, agentes del Centro Especial de Investigación Policial llevaron a cabo intervenciones en la Fiscalía General del Estado. Funcionarios del Ministerio Público han calificado estas acciones como ilegales, y han denunciado abiertamente la detención de Mariaca, sin que hasta ahora se haya presentado una justificación legal por parte de las autoridades sobre los operativos.

Poco después, se conoció que Eduardo Del Castillo fue aprehendido en La Paz. Este episodio ocurre en medio de la difusión de grabaciones vinculadas al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, donde se menciona al exministro y a elementos de la Policía. Sin embargo, estas grabaciones no constituyen evidencia concreta de responsabilidad penal para Del Castillo.

Curiosamente, estos operativos se desarrollan justo después de que el gobierno de Estados Unidos impuso restricciones de visa a Mariaca, Zeballos y otros funcionarios bolivianos, acusando a Mariaca de recibir sobornos para facilitar el narcotráfico. A pesar de las serias acusaciones, el Fiscal General negó las imputaciones, calificándolas de injerencias políticas.

En medio de este caos, circulan rumores sobre la posibilidad de que Mariaca y Zeballos sean trasladados primero a Lima y luego a Estados Unidos. No obstante, hasta el momento no hay confirmación oficial sobre su custodia por parte de la DEA, ni se ha emitido una orden judicial de extradición. El propio Gobierno había indicado anteriormente que no existía una solicitud formal de extradición contra Mariaca.

Por lo tanto, la situación sigue siendo incierta. Hasta ahora, lo único verificable son las aprehensiones, mientras que el destino de los detenidos y la naturaleza de los delitos que se les atribuyen permanecen sin respuesta clara, así como la posible participación de autoridades estadounidenses en este caso.