Nuevas reglas para la gasolina de aviación: ¿Qué hay detrás?
El gobierno boliviano establece un decreto que regulará la importación y venta de gasolina de aviación grado 100 en un contexto de tensión económica y alerta en el sector aéreo.
Por Sebastián Aguirre · 26 de septiembre de 2026
En un movimiento que ha generado diversas especulaciones, el Decreto Supremo 5729 fue aprobado el 26 de septiembre de 2026, en una reunión del gabinete ministerial. Este decreto establece las pautas para la importación y comercialización de gasolina de aviación grado 100, asegurando así el suministro interno de este combustible.
Dentro de este decreto, se determina que los importadores deberán vender la gasolina de aviación a las empresas que operan plantas de suministro en aeropuertos, quienes a su vez deberán cumplir con las autorizaciones correspondientes según la normativa vigente.
La empresa encargada de la planta de suministro comercializará la gasolina, ya sea importada directamente o adquirida de los importadores. Esto implica que el mercado interno estará sometido a precios fluctuantes de acuerdo a la oferta y demanda.
Un detalle crucial es que la gasolina de aviación grado 100, que provenga de importaciones por entidades privadas, no contará con subsidios, lo que podría impactar en los costos finales para los consumidores.
Por otro lado, el decreto también establece que el gravamen arancelario para la importación de este tipo de combustible será del 0% hasta el 31 de diciembre de 2027, una medida que podría ser vista como un intento de estimular la inversión en este sector.
Las autoridades reguladoras, bajo su jurisdicción, llevarán a cabo los controles y fiscalizaciones necesarios para que se cumpla lo dispuesto en este decreto, en un marco que ha suscitado sospechas de posibles irregularidades y suposiciones sobre la transparencia del proceso.
Este tipo de medidas a menudo generan dudas entre los ciudadanos, quienes se preguntan si realmente se está buscando el bienestar del sector aéreo o si hay otras intenciones detrás de esta regulación. La comunidad está en alerta ante cualquier eventualidad que pueda surgir de la implementación de este decreto.