La aceptación del alza en el diésel: ¿realidad o conformismo?
El presidente Rodrigo Paz sostiene que el aumento en el precio del diésel fue aceptado por la población como una medida necesaria, aunque las protestas no se hacen esperar.
Por Sebastián Aguirre · 23 de septiembre de 2026
En una reciente intervención en Nueva York, el presidente Rodrigo Paz declaró que los bolivianos han aceptado el incremento del precio del diésel, argumentando que la decisión era indispensable para el país. Aseguró que la aceptación no es fruto de la felicidad hacia su gestión, sino de la urgencia de la situación.
Paz admitió que la eliminación de la subvención al diésel impactará de manera significativa en la vida diaria de los ciudadanos, pero defendió la medida como parte de una estrategia para enfrentar la crisis energética que atraviesa Bolivia.
El presidente también indicó que, tras el aumento del precio del combustible, se han reducido las largas filas en los surtidores. Aseguró que cerca del 45% de los vehículos que antes formaban parte de esas colas estaban involucrados en el contrabando, aunque no presentó datos concretos que respaldaran esta afirmación.
El 18 de septiembre, el Gobierno promulgó el Decreto Supremo 5716, que fija el precio del diésel en Bs 17,95 por litro, un aumento significativo desde los Bs 9,80 anteriores. La administración justificó esta decisión citando el alto costo de importación, el desabastecimiento y la problemática del contrabando, y aseguró que los fondos que antes se destinaban a la subvención serán utilizados para programas sociales y mejoras en infraestructura.
A pesar de las afirmaciones del presidente sobre la aceptación de la medida, diversos sectores de transporte han comenzado a alzar la voz en protesta. Se han anunciado marchas y movilizaciones en varias regiones del país exigiendo la derogación del decreto 5716, mientras que el Gobierno sostiene que el nuevo esquema garantizará un suministro constante de diésel.