Tensión y aumentos: el impacto del 'diéselazo' en Bolivia el 21 de septiembre
El 21 de septiembre de 2026, Bolivia se vio sacudida por el efecto del 'diéselazo', que provocó un aumento significativo en los pasajes de transporte y desató una oleada de tensión política y social en el país.
Por Mario Aliaga · 22 de septiembre de 2026
El 21 de septiembre de 2026, Bolivia experimentó un día convulso marcado por el denominado 'diéselazo'. La eliminación de la subvención al diésel generó un aumento desmesurado en los precios de los pasajes, la reactivación de protestas y la movilización de fuerzas de seguridad en diferentes carreteras del país.
La Defensoría del Pueblo llevó a cabo un monitoreo en 19 terminales y alrededor de 60 rutas, constatando subidas de pasajes que alcanzaron hasta el 125% en trayectos interprovinciales y hasta el 92% en algunas rutas interdepartamentales. Por ejemplo, el trayecto Cochabamba-Sucre vio un aumento de Bs 123 a Bs 250, mientras que el viaje de Tarija a La Paz pasó de Bs 200 a Bs 370.
A pesar de que algunos sectores de transporte decidieron continuar operando, otros optaron por un repliegue y anunciaron medidas de presión. La Confederación de Choferes programó un ampliado nacional para el martes con el objetivo de decidir acciones en contra del Decreto Supremo 5716. Sin embargo, los dirigentes del transporte en Santa Cruz lograron llegar a un acuerdo con el Gobierno, lo que les llevó a cancelar el paro que tenían previsto para el lunes.
Ante la posibilidad de bloqueos en las rutas, el Gobierno desplegó a policías y militares en puntos estratégicos, como la carretera La Paz-Oruro, argumentando que su objetivo es garantizar la libre circulación y el abastecimiento en el país. Las organizaciones de transporte, por su parte, mantenían su postura de rechazo ante el nuevo precio del combustible.
El día también estuvo marcado por un conflicto interno dentro del Gobierno. Mientras el presidente Rodrigo Paz cumplía agenda en Estados Unidos, su vicepresidente Edmand Lara se proclamó presidente en funciones, invocando el artículo 169 de la Constitución. Sin embargo, el vocero gubernamental, José Luis Gálvez, aseguró que Paz sigue ejerciendo la presidencia desde el exterior, lo que generó confusiones sobre el liderazgo.
Mientras las calles estaban llenas de celebraciones por el Día de la Primavera, del Amor y del Estudiante, donde la gente intercambiaba flores y regalos, la economía reflejaba el impacto negativo del 'diéselazo'. En Cochabamba, aunque hubo cierto movimiento comercial, la atención se centró en los problemas de transporte, tarifas y el incremento en el costo de vida.