Crisis en el sector hidrocarburífero: ¿puede evitarse el colapso?
La Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía advierte que el sector se encuentra en una situación crítica, con medidas urgentes para revertir el panorama.
Por Sebastián Aguirre · 21 de septiembre de 2026
La Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE) ha encendido las alarmas al señalar que el sector está sufriendo una crisis severa debido a la falta de actividades exploratorias y la escasez de condiciones que inviten a nuevas inversiones.
Durante el presente año, se han perdido aproximadamente 2.000 empleos, y varias empresas están optando por abandonar el país. En la actualidad, solo hay un taladro en funcionamiento, una cifra alarmante si se compara con los 24 equipos que operaban simultáneamente hace más de diez años.
Mariano Ferrari, presidente de la CBHE, enfatizó que el talento y los recursos disponibles están en declive, ya que Bolivia no se presenta como un destino atractivo para inversiones. Recordó que la cámara contaba con más de 100 asociados, pero este número ha disminuido a cerca de 50.
"No hay desarrollo sin energía". Con estas palabras, Ferrari subrayó que Bolivia tiene un potencial significativo de petróleo y gas que aún puede aprovechar, y que su historia ha estado marcada por ser un impulsor del crecimiento en la producción de gas en la región.
Para mitigar esta crisis, el presidente de la CBHE identificó tres medidas esenciales: fomentar la confianza en las inversiones, asegurar un marco jurídico que respete los contratos y eliminar la burocracia excesiva, y la creación de una nueva Ley de Hidrocarburos que haga a Bolivia más competitiva frente a países como Argentina, Brasil, Colombia y Venezuela.
Ferrari también destacó que el potencial para encontrar más petróleo y gas sigue presente, pero para ello es necesario realizar exploraciones, lo cual implica inversiones significativas. Un pozo exploratorio en el Subandino Sur puede costar alrededor de 100 millones de dólares y no hay garantía de éxito, lo que genera incertidumbre para los inversores.
La CBHE también mencionó una deuda que supera los 300 millones de dólares que el Estado tiene con las operadoras del sector, lo que añade presión a la situación ya crítica del mismo.
Ferrari concluyó su análisis con una analogía médica, afirmando que el sector hidrocarburífero está "en terapia intensiva". A pesar de las dificultades, más de 50 empresas que llevan décadas en el país siguen comprometidas con Bolivia, aunque reconoció que cualquier resultado de inversión podría tardar entre cinco y siete años en materializarse.