Colombia y Brasil, epicentros de la violencia contra ambientalistas en 2025
El alarmante informe de Global Witness revela que América Latina es la región más peligrosa para quienes defienden el medio ambiente, con 105 asesinatos en 2025. Colombia y Brasil lideran la lista de víctimas mortales.
Por Emilio Barrientos · 20 de septiembre de 2026
En el informe de Global Witness, publicado el 16 de septiembre, se destaca que América Latina fue la región más mortal para los defensores del medio ambiente en 2025, con un total de 105 asesinatos. De esta cifra, Colombia se posiciona como el país más afectado, sumando 39 muertes.
Brasil le sigue en la lista con 26 defensores asesinados, lo que representa un incremento significativo respecto al año anterior, donde se registraron solo 12. Los países que completan las cifras son Honduras y Filipinas, cada uno con 12 asesinatos, México con 10 y Guatemala con 8.
Juliana Vélez, miembro de Global Witness, aclara que los datos presentados son un mínimo, ya que solo se incluyen casos verificados. La organización ha documentado 2.375 asesinatos y desapariciones de defensores en todo el mundo desde 2012, siendo América Latina la más afectada.
Vélez identifica varios factores que alimentan este problema, como la falta de protección y un alto índice de impunidad. Los pueblos indígenas y campesinos son los más vulnerables, estando frecuentemente en primera línea de conflictos territoriales. En 2025, más de la mitad de los asesinatos se vincularon a disputas por la tierra, especialmente relacionadas con industrias extractivas y agrícolas.
A pesar de la disminución de asesinatos en Colombia, Astrid Torres, coordinadora de la ONG Programa Somos Defensores, advierte que esto no refleja una mejora en la situación. Aumentan las amenazas, las desapariciones y los secuestros, mientras que muchos defensores se ven obligados a abandonar su labor por miedo a ser asesinados.
Frente a la inacción del Estado, las comunidades han tomado la iniciativa para protegerse a sí mismas, estableciendo mecanismos como patrullas territoriales y redes de monitoreo. En Perú, la Guardia Indígena Kakataibo se formó para combatir el avance del narcotráfico y la minería ilegal en su territorio, evidenciando la desesperación ante la falta de respuesta de las autoridades.
Vélez concluye que es crucial fortalecer estos mecanismos de protección y combatir la impunidad, asegurando que los defensores del medio ambiente estén en el centro de las políticas ambientales para abordar esta creciente problemática en la región.