Restricciones en la venta de diésel: solo 120 litros al mes
Las estaciones de servicio comenzarán a limitar la venta de diésel a 120 litros por cliente mensuales en recipientes, en el marco de un nuevo decreto que busca regular el abastecimiento y combatir el contrabando.
Por Mario Aliaga · 17 de agosto de 2026
A partir de ahora, los surtidores de diésel establecerán un límite de 120 litros al mes para la venta de combustible fuera de los tanques de vehículos, es decir, en bidones y otros envases. Esta medida fue anunciada por la Asociación de Estaciones de Servicio de Santa Cruz (Asosur) como parte del cumplimiento del Decreto Supremo 5676.
La restricción se aplicará de manera temporal mientras las estaciones de servicio y las entidades reguladoras ajustan sus sistemas de facturación al nuevo esquema impuesto por el decreto. Sin embargo, esto no significa que los usuarios no puedan consumir más diésel al mes, ya que la limitación solo afecta a la cantidad que se puede adquirir en una estación de servicio.
Este cambio impacta especialmente a productores y empresas que dependen del diésel para sus operaciones, como maquinaria y generadores. La normativa clasifica como Usuario Directo a quienes requieren entre 120 y 5.000 litros mensuales, quienes deberán adquirir su combustible exclusivamente en las plantas de almacenamiento de YPFB y YPFB Logística S.A.
Un productor que necesite 130 litros ya no podrá simplemente llenar esos 130 litros en una estación de servicio, sino que deberá registrarse en el mecanismo diseñado para Usuarios Directos, lo que complica el acceso a combustible para quienes requieren cantidades mayores.
La medida no es completamente nueva, ya que el umbral de 120 litros se había utilizado anteriormente para el control y registro de compradores en actividades lícitas. El Gobierno está empleando este volumen como un punto de partida para un nuevo régimen de comercialización de diésel en un contexto de crisis de abastecimiento.
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, ha manifestado que se está combatiendo el microcontrabando, el cual permite que el diésel salga de las estaciones y cisternas de forma ilícita. Por lo tanto, el nuevo sistema intentará restringir las compras masivas de combustible en surtidores y obligar a quienes superen el límite a pasar por el circuito de YPFB.
Finalmente, este límite de 120 litros no solo sirve como referencia para las ventas en bidones, sino que marca una transición hacia un sistema más controlado, donde por debajo de esa cifra se mantiene la venta habitual y por encima se activan nuevos mecanismos de abastecimiento. Esto podría tener un impacto significativo en la forma en la que los productores y empresas adquieren diésel.