El Incendiario
USD OFICIAL Bs 11.90
ECONOMÍA

¡Nuevos movimientos en el sector energético! Bolivia vuelve al refinado de crudo importado

El presidente Rodrigo Paz ha relanzado la refinería Guillermo Elder Bell en Santa Cruz para procesar crudo traído del exterior, buscando aumentar la producción de combustibles nacionales y reducir las importaciones.

Por Mario Aliaga · 18 de septiembre de 2026

Este viernes, el presidente Rodrigo Paz ha anunciado el inicio del procesamiento de crudo importado en la refinería Guillermo Elder Bell ubicada en Santa Cruz. Esta decisión forma parte de un plan destinado a elevar la producción de gasolina, diésel y jet fuel en el país, además de disminuir la dependencia de combustibles terminados que se traen del exterior.

La estatal YPFB estima que con la importación de crudo, la producción de combustible podría incrementarse hasta un 49%. Este ambicioso plan incluye la operación de las refinerías de Guillermo Elder Bell y Gualberto Villarroel en Cochabamba. Con un inicio de importación de 10.000 barriles diarios, se prevé que la producción de gasolina pase del 27% al 40%, el diésel del 5% al 8%, y el jet fuel podría alcanzar un 100% en un año.

El Gobierno ha habilitado esta estrategia mediante el Decreto Supremo 5701, que permite a las refinerías de YPFB la importación de crudo para su procesamiento y la venta directa de los derivados en el mercado interno. Sin embargo, estos productos no contarán con subsidios estatales y se venderán a precios de mercado.

Durante el evento en Santa Cruz, Paz enfatizó que prefiere "invertir en refinación que en subvención". Mencionó que los fondos que se destinan actualmente a subsidios de combustibles podrían ser utilizados en infraestructura, hospitales y educación, así como en el fortalecimiento de las propias refinerías.

La administración actual argumenta que este movimiento no solo ayudará a disminuir la compra de combustibles del exterior, sino que también permitirá utilizar adecuadamente las refinerías que han estado operando por debajo de su capacidad, especialmente en un contexto de crisis de abastecimiento que ha afectado al país.

Con este nuevo enfoque, el Gobierno busca no solo mejorar la autosuficiencia en la producción de combustibles, sino también disminuir la dependencia que Bolivia tiene de las importaciones, lo que podría tener un impacto significativo en la economía del país.