La defensa de Marset busca anular pruebas de su detención en Bolivia
Los abogados del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset han solicitado que se eliminen como evidencia las declaraciones que realizó tras su arresto en Bolivia, argumentando que fueron obtenidas de forma ilegal.
Por Mario Aliaga · 18 de septiembre de 2026
Los representantes legales de Sebastián Marset, un conocido narcotraficante uruguayo, han presentado un pedido para excluir del proceso judicial una serie de declaraciones que su cliente hizo después de ser detenido en Bolivia. Según la defensa, estas afirmaciones fueron obtenidas en un contexto informal y sin el respeto debido a los procedimientos legales.
Los documentos judiciales a los que tuvo acceso UNITEL indican que las declaraciones en cuestión fueron realizadas en varios lugares, incluyendo Bolivia, Perú y Estados Unidos, desde el momento de su arresto hasta las audiencias iniciales. La defensa argumenta que estas pruebas no deben ser consideradas válidas debido a su naturaleza irregular.
Por el lado de la Fiscalía, se sostiene que las declaraciones de Marset fueron hechas de manera libre y voluntaria, alegando que no hubo coerción alguna. Esto las hace admisibles como evidencia en el juicio.
Conversaciones clave durante el vuelo
Un episodio significativo ocurrió durante un vuelo de Bolivia a Perú, donde los agentes Reyes y Vega se comunicaron con Marset. Según los documentos, los agentes informaron a Marset que la conversación sería grabada y él dio su consentimiento. Durante esta charla, el narcotraficante discutió parte de la acusación, reconociendo ciertos puntos, como la supuesta entrega de dinero por parte de su coacusado, Federico Santoro Vasallo.
El agente Reyes le advirtió a Marset que cualquier consulta sobre los cargos debía ser tratada con su abogado. Marset, según los informes, aceptó la situación y manifestó que discutiría esos detalles más adelante.
El juicio contra Sebastián Marset está programado para comenzar el 11 de enero de 2027, donde será evaluado por un jurado compuesto por 12 ciudadanos estadounidenses. Marset enfrenta múltiples cargos, entre ellos la conspiración para narcoterrorismo y lavado de activos.
En caso de que el jurado determine su culpabilidad, el juez establecerá la sentencia, que podría variar entre 20 años de prisión y cadena perpetua.