Rusia inicia elecciones en medio de la guerra con Ucrania
Durante tres días, los rusos votarán en unos comicios que parecen un mero trámite para afianzar el control de Putin mientras el conflicto continúa.
Por Emilio Barrientos · 18 de septiembre de 2026
Este viernes, Rusia dio inicio a un proceso de votación que se extenderá por tres días, destinado a renovar su Parlamento. Se espera que el partido de Vladimir Putin, Rusia Unida, obtenga una victoria sin sorpresas, mientras el conflicto con Ucrania sigue causando estragos en la población.
Las elecciones son las primeras desde que Rusia comenzó su ofensiva militar en Ucrania en febrero de 2022, un conflicto que ha dejado un saldo devastador de muertos y heridos. En el área de Moscú, la jornada empezó con un ataque ucraniano que involucró 350 drones, aunque la mayoría fueron interceptados antes de causar daños significativos.
Un plebiscito controlado por el Kremlin
El Kremlin ha asegurado que solo los partidos que apoyan a Putin participan en estas elecciones. Los comicios también se llevan a cabo en territorios ucranianos bajo control ruso, lo que añade un contexto aún más polémico a esta votación, que servirá para evaluar el respaldo a la guerra.
Desde dentro de un colegio electoral en Moscú, un votante expresó su apoyo a Rusia Unida en nombre de la 'estabilidad', uno de los lemas recurrentes de Putin. Sin embargo, la realidad de la guerra en curso y su impacto en la sociedad rusa genera dudas sobre esta noción de estabilidad.
A pesar de las expectativas de triunfo del partido oficialista, la falta de opciones reales para los votantes lleva a muchos a expresar su desinterés. Observadores indican que la represión contra la oposición ha sido tan severa que figuras clave han sido encarceladas o exiliadas, lo que limita el panorama político en el país.
'Rusia Unida va a obtener la mayoría pase lo que pase', expresó un joven moscovita, reflejando la desconfianza en un cambio real tras estas elecciones.
Mientras tanto, la oposición en el exilio ha instado a los ciudadanos a votar en contra del partido del Kremlin, advirtiendo que estos comicios son una farsa y no representan la voluntad del pueblo ruso. La represión continua y el clamor por un cambio también se ven presionados por las acciones de la comunidad internacional, que desconfía de la legitimidad de estas elecciones.