El Gobierno presenta su nuevo plan económico en alianza con el FMI
El presidente Rodrigo Paz revela su estrategia para estabilizar la economía boliviana, en medio de medidas que despiertan dudas sobre su efectividad y el impacto en la población.
Por Emilio Barrientos · 16 de septiembre de 2026
Rodrigo Paz, actual presidente de Bolivia, ha dado a conocer un plan económico que tiene como objetivo estabilizar las finanzas del país y transitar hacia un modelo productivo renovado. Este programa se encuentra relacionado con un acuerdo establecido con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y busca optimizar las finanzas públicas, proteger a las familias y reactivar la capacidad productiva, según una declaración oficial de la Presidencia.
Entre las prioridades del plan se incluye la reducción de la inflación, que se pretende llevar al 20% para finales de 2026 y lograr un nivel de un solo dígito para el año 2028. Además, se buscará recomponer las reservas internacionales y establecer un tipo de cambio único, todo ello bajo un marco de transparencia y mayor intervención del Banco Central.
Medidas sobre combustibles y déficit fiscal
En lo que respecta a los combustibles, el Gobierno planea eliminar de manera progresiva los inconvenientes de abastecimiento, al tiempo que mantendrá precios protegidos para pequeños consumidores durante 2026. También se propone aumentar el cupo de combustible subsidiado para pequeños productores, pasando de 120 a 2.500 litros mensuales. A partir de 2027, se comenzará el retiro gradual de subsidios, como parte de un proceso para disminuir el déficit fiscal, persiguiendo lograr el equilibrio para 2029.
El plan también contempla una estrategia para reducir gradualmente el déficit primario hasta alcanzar cero en 2029. Esto implica contener el crecimiento de las planillas estatales y controlar el gasto público, con el fin de disminuir las necesidades de financiamiento del Estado y planear una reducción de la deuda pública a partir de 2028.
Apuesta por la producción y la protección social
Uno de los componentes centrales de la estrategia es el cambio de enfoque hacia la producción y la inversión privada. Para ello, se busca reducir las barreras a las exportaciones, modernizar las regulaciones en sectores como hidrocarburos y minería, además de fomentar la participación del sector privado. La administración de Paz también se encuentra elaborando una nueva Ley de Inversiones, que tiene como meta atraer capital, generar empleo y mejorar la producción.
En cuanto a la protección social, el plan pretende mantener y expandir iniciativas como la Renta Dignidad y el Bono Juancito Pinto, así como crear un Registro Social Único para optimizar la identificación de beneficiarios y enfocar los programas de apoyo. Este enfoque combina medidas de ajuste económico con acciones de protección social, en un intento por reducir la dependencia de los ingresos del gas y dar más protagonismo a la producción y el trabajo de los bolivianos.