Crisis en tratamientos oncológicos: aumentos de hasta el 100%
Pacientes diagnosticados con cáncer enfrentan un alarmante incremento en los precios de medicamentos y tratamientos, lo que compromete su acceso a la atención esencial.
Por Emilio Barrientos · 7 de septiembre de 2026
Las quejas de los pacientes oncológicos son cada vez más frecuentes ante el desmesurado aumento en los precios de los tratamientos y medicamentos especializados. Este fenómeno pone en riesgo la continuidad de sus terapias, especialmente en aquellos casos donde los procedimientos son urgentes.
Un caso emblemático es el de la yodoterapia, vital para ciertos tratamientos de cáncer de tiroides, cuyos costos han pasado de aproximadamente 6.400 bolivianos a más de 13.000 bolivianos, según los testimonios de los afectados. Una representante de los pacientes relató la angustia de una mujer que, tras vender sus pertenencias y conseguir 6.400 bolivianos, se encontró con que el precio había aumentado drásticamente.
Las familias de escasos recursos son las más perjudicadas. Muchos pacientes deben seguir con tratamientos complementarios tras cirugías, pero los nuevos precios se convierten en una barrera casi insuperable. Una de las representantes subrayó que el aumento del 100% en los costos es un golpe directo a quienes menos tienen.
Los pacientes no solo enfrentan el aumento en costos, sino también dificultades para acceder a estudios necesarios que definan la continuación de sus tratamientos. Esto ha llevado a muchos a abandonar sus terapias, lo que ha generado un llamado urgente a las autoridades para que tomen medidas rápidas y efectivas.
“Pedimos a las autoridades que prioricen. Nos dicen que tienen que hacer un acuerdo interinstitucional, pero hasta que hagan este acuerdo, hasta que hagan todos los trámites, los pacientes tienen menos oportunidad de vivir”
El Instituto Nacional de Medicina Nuclear (INAMED) ha confirmado que el incremento en los costos de importación ha repercutido directamente en el precio de los radiofármacos. Según sus cifras, un tratamiento que antes costaba entre 4.000 y 5.000 bolivianos, ahora puede alcanzar entre 9.800 y 10.800 bolivianos.
Este escenario genera una gran preocupación, ya que los pacientes, en su mayoría de bajos ingresos, ahora deben buscar alternativas para cubrir los gastos exorbitantes de sus tratamientos, lo que pone aún más presión sobre su salud y bienestar.
La situación actual no solo afecta a quienes padecen cáncer, sino que también refleja un problema más amplio en el acceso a tratamientos de salud esenciales en el país, lo que exige una reflexión profunda sobre el tema.