EXPLORANDO LA TRAGEDIA EN VIACHA: RODRIGO PAZ EN EL ESCENARIO DEL DRAMA MILITAR
El presidente Rodrigo Paz visitó el Regimiento Bolívar tras la devastadora explosión que cobró la vida de siete soldados. Aún se buscan a desaparecidos y se investiga el incidente.
Por Sebastián Aguirre · 7 de septiembre de 2026
El 7 de septiembre, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, llegó al Regimiento Bolívar en Viacha, donde se registró una doble explosión que dejó un saldo trágico de siete militares fallecidos. La situación ha generado gran preocupación en la comunidad, que aún espera noticias sobre otros siete soldados que se encuentran desaparecidos.
Durante su visita al sitio de la tragedia, Paz participó en una misa y se reunió con familiares de las víctimas, expresando su apoyo en medio de esta dura prueba. "Estamos con ustedes", aseguró el mandatario a los dolientes, en un intento de brindar consuelo ante la incertidumbre que enfrentan.
El presidente reafirmó la solidaridad del Estado hacia las familias afectadas y reiteró su compromiso de realizar una investigación exhaustiva para aclarar las circunstancias que llevaron a este trágico evento, asegurando que se verificarán los protocolos de seguridad involucrados.
Los reportes iniciales indican que el número de heridos oscila entre 81 y 84, aunque la mayoría ya ha recibido el alta médica después de ser atendidos en diferentes hospitales de la región. Solo un pequeño grupo de soldados se encuentra bajo observación debido a sus lesiones más severas, mientras se continúan los tratamientos por parte del Ministerio de Salud.
El comandante del Ejército, general Héctor Alejandro Alarcón, anunció que los fallecidos recibirán un ascenso póstumo al rango de sargento, un gesto que honrará la memoria tanto del sargento como de los seis conscriptos que perdieron la vida en el trágico incidente.
Por su parte, la Fiscalía ha iniciado una investigación por homicidio culposo y otros delitos relacionados, mientras el municipio de Viacha enfrenta las secuelas de este evento devastador, que ha impactado no solo a las familias de los soldados, sino también a las comunidades cercanas que sufrieron daños materiales en sus hogares.