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SOCIEDAD

El ciclo adictivo de volver y romper en el amor

Las relaciones intermitentes, donde se cortan y retoman constantemente, revelan patrones psicológicos complejos que van más allá de la simple falta de compromiso. Descubre por qué este ciclo puede resultar tan atrapante.

Por Sebastián Aguirre · 26 de agosto de 2026

Las parejas que pasan por rupturas y reconciliaciones de forma constante suelen caer en un ciclo repetitivo conocido como "cortar, volver y repetir". Este fenómeno, según el psicólogo Esteban Azumendi, se sustenta en dinámicas de apego y una profunda inseguridad emocional.

La trampa de la inseguridad emocional

Para que una relación sea saludable, es crucial que exista una base sólida de disponibilidad emocional y conexión. Sin embargo, en las relaciones intermitentes, esta base se muestra extremadamente frágil, rompiéndose con facilidad cuando surgen tensiones, tal como señala la publicación Clarín.

La ruptura se convierte en una solución drástica ante la incapacidad de manejar las crisis y las desconexiones emocionales. Posteriormente, el miedo a la soledad empuja a los involucrados a reencontrarse sin haber resuelto los problemas que causaron la separación.

Cada separación deja una marca emocional que actúa como un "mini trauma", debilitando la percepción de disponibilidad entre las parejas y dificultando el aprendizaje de herramientas para afrontar conflictos.

¿Adicción o amor verdadero?

La idealización de momentos pasados y la intensidad emocional también alimentan este ciclo. Cuando las parejas no logran manejar las desatenciones del día a día, tienden a aferrarse a recuerdos idealizados, confundiendo esta intensidad con un amor profundo. Azumendi aclara que el verdadero amor se caracteriza por una conexión segura y honesta, no por la intensidad de los reencuentros.

En la actualidad, las aplicaciones de citas y los cambios culturales han aumentado la frecuencia de estos vínculos intermitentes. A menudo, estas plataformas actúan como un escape temporal, distraendo a las personas de la desconexión emocional real.

Azumendi también menciona que existe un tabú en la conversación sobre expectativas en las relaciones, ya que muchos evitan hablar de lo que quieren por miedo a ser percibidos como demasiado intensos. Este temor puede llevar a la represión de una necesidad fundamental: la búsqueda de seguridad emocional.

"Solo es reprochable la falta de honestidad, no la falta de interés". Esta afirmación resalta la importancia de conocer las intenciones del otro para poder decidir sobre cómo abrirse emocionalmente en una relación.