Canadá responde con aranceles tras fallidas negociaciones con EE.UU.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, decidió suspender las negociaciones comerciales y aplicar aranceles a productos estadounidenses, intensificando las tensiones entre ambos países.
Por Emilio Barrientos · 25 de agosto de 2026
Un nuevo capítulo tenso en las relaciones comerciales entre Canadá y Estados Unidos se desató tras el fracaso de las negociaciones que se desarrollaron hasta el último momento. A partir de este sábado, entraron en vigor aranceles estadounidenses sobre una amplia gama de productos canadienses, lo que llevó al primer ministro Mark Carney a anunciar que implementará aranceles recíprocos, "dólar por dólar".
Carney criticó los cambios de última hora en las condiciones propuestas por EE.UU., calificándolos de injustos y perjudiciales. Las negociaciones, que comenzaron en julio tras la amenaza de Donald Trump de imponer un arancel del 50% a productos canadienses, se habían visto inicialmente alentadas cuando el presidente estadounidense suspendió temporalmente dichos aranceles.
Sin embargo, en el momento crítico, Carney decidió detener las negociaciones al considerar insuficientes los avances logrados. "Los cambios de última hora fueron injustos, antieconómicos y cuestionaron la fiabilidad de cualquier acuerdo", afirmó el primer ministro.
Desde el lado estadounidense, el representante comercial Jamieson Greer señaló que Canadá había rechazado un acuerdo que ya había sido discutido. A pesar de un clima de optimismo inicial, las nuevas exigencias canadienses interrumpieron un balance que se había alcanzado en las conversaciones previas.
Los aranceles impuestos por EE.UU. afectarán aproximadamente el 5% de las exportaciones canadienses, incluyendo productos como vino, productos lácteos y ropa. Estas medidas se suman a aranceles previos sobre acero, aluminio y automóviles.
Empresas de ambos lados de la frontera han expresado su preocupación, argumentando que los nuevos aranceles no solo perjudicarán a Canadá, sino que también impactarán negativamente a EE.UU. En este contexto, la Cámara de Comercio de Canadá advirtió que estos aranceles representan un golpe severo a la competitividad en América del Norte.
Mientras tanto, las encuestas muestran que los canadienses están dispuestos a defender sus intereses, aunque el primer ministro Carney tendrá que demostrar que esta lucha vale la pena a largo plazo. Se estima que la implementación de los nuevos aranceles podría resultar en la pérdida de hasta 90.000 empleos en Canadá.
La situación pone a Canadá en un punto crítico, donde deberá decidir entre seguir negociando o enfrentar el desafío de los aranceles impuestos por la administración Trump, en un contexto de creciente tensión entre ambos países.