Conflictos en La Asunta: ¿Qué está ocultando la AJAM?
La Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera ha comenzado a coordinar con la Policía y el Ministerio Público tras los disturbios en La Asunta, donde los comunarios han tomado medidas drásticas contra la minería ilegal.
Por Emilio Barrientos · 24 de agosto de 2026
La AJAM está en plena acción, trabajando en conjunto con la Policía Boliviana y el Ministerio Público tras los recientes incidentes ocurridos cerca del río Boopi, en La Asunta, un municipio de La Paz que ha visto un aumento en la tensión social.
La autoridad minera ha declarado que está llevando a cabo las acciones necesarias conforme a la normativa vigente, en respuesta a los rumores que han circulado en redes sociales respecto a estos altercados.
Desafíos en el control minero
Uno de los principales obstáculos que enfrenta la AJAM para controlar las actividades mineras ilegales son las limitaciones presupuestarias y logísticas, además de una escasez notable de recursos humanos. Actualmente, cuentan con solo tres vehículos para atender las numerosas denuncias que surgen a lo largo del país.
En medio de un clima de inseguridad y conflicto, la AJAM ha expresado su preocupación por la seguridad de sus servidores públicos, quienes trabajan en zonas de alta conflictividad. La coordinación entre instituciones es crucial para poder llevar a cabo los procedimientos de manera segura y efectiva.
El sábado pasado, la situación en La Asunta se tornó violenta cuando los pobladores, respaldados por organizaciones sociales, se enfrentaron a individuos supuestamente vinculados con actividades mineras. Estos enfrentamientos resultaron en la retención de al menos 15 maquinarias y volquetas, que fueron llevadas a la plaza principal, donde se realizó una vigilia.
Durante estos choques, varias personas sufrieron heridas, de acuerdo a lo que reportan medios locales. La AJAM ha indicado que continuará sus acciones de acuerdo a sus atribuciones para abordar las denuncias relacionadas con la minería ilegal, dejando abierta la posibilidad de que la situación se complique aún más en el futuro cercano.